Normalmente se asocia a estados de relajación. Basta con cerrar los ojos para que aumente el número de neuronas que cantan a este ritmo. Pero la teoría vigente en neurociencia postula que el ritmo Alpha aparece cuando queremos proteger la percepción. Impide que la atención se interrumpa, que las interferencias externas, como ruidos, y las internas, como distracciones, desvíen el foco de la atención.