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Ryunosuke Akutagawa

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    Su reserva fantasmal, sin embargo, permite a los lectores soñar el infinito geométrico que Akutagawa traza con su caligráfico pincel.
    Verocompartió una citahace 7 meses
    el autor de «Rashômon» contempla con razonada pereza y extrañamiento oriental son también trofeos de una embriagada liturgia digna de todas las curiosidades del lector. Medidas para olvidar el olvido.
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    Abrí mi maleta, extraje un bloc de notas y traté de retomar cierto relato. Pero la pluma y la tinta estaban inmovilizadas por el fuego eterno.
    Verocompartió una citahace 7 meses
    Y con unos pocos cambios menores, la tragicomedia de su vida podría pasar como una caricatura de mi propia vida. Particularmente sentí en esa tragicomedia la burla del destino, y eso hizo que empezara a sentirme rarísimo.
    Verocompartió una citahace 7 meses
    De inmediato me sentí arrojado al infierno. «Dios, castígame. Por favor, no te ofendas. Esto será mi ruina». Naturalmente en momentos así era lógico que saliera de mis labios esa plegaria.
    Verocompartió una citahace 7 meses
    Todos los árboles del parque que lo flanqueaban mostraban sus hojas y ramas completamente ennegrecidas. Y cada uno de ellos tenía, igual que nosotros, una parte delantera y otra trasera. A mí me resultaba menos desagradable que intimidante. Recordé el alma que se convertía en un árbol en el Infierno de Dante y decidí caminar por la calle que estaba del otro lado de las vías del tranvía, donde los edificios se alineaban en una fila compacta. Pero incluso allí una manzana era demasiado.
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    Pero mi materialismo no podía flaquear ante el misticismo. Pocos meses antes yo había escrito en una pequeña revista: «No sólo carezco de conciencia artística sino de conciencia en general. Todo lo que tengo es coraje…».
    Verocompartió una citahace 7 meses
    Maldiciendo para mis adentros el Infierno de Dante, observé la espalda del chofer. Y me invadió el sentimiento de que todo es una mentira. La política, el comercio, el arte, la ciencia… todo, ante lo cual yo no era más nada más que el mero camuflaje de una horrible existencia. Empecé a sentirme ahogado y abrí una ventanilla. Pero la sensación no desaparecía.
    Verocompartió una citahace 7 meses
    Cuando llegué a Guinza, ya casi anochecía. Los negocios ubicados a ambos lados de la calle, la densa muchedumbre, todo se combinaba para deprimirme aún más. Lo que más me trastornó es que en la calle todo el mundo caminaba despreocupadamente, con indiferencia, como si fuera ajeno al pecado. Seguí caminando hacia el norte en la confusión entre el crepúsculo y las luces eléctricas.
    Verocompartió una citahace 7 meses
    «La vida es más infernal que el infierno mismo»
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