Diana del Ángel

  • Yatzel Roldáncompartió una citael año pasado
    Según el Corpus diacrónico del español (CORDE) la palabra desollado aparece ciento ochenta y tres veces en ciento treinta y cuatro documentos históricos y literarios. En la Historia verdadera de la conquista de la Nueva España (1568), de Bernal Díaz del Castillo, se atribuye a Cuauhtémoc –Guatemuz, dice él– haber enviado las “caras que habían desollado, y pies y manos de nuestros soldados que habían sacrificado” a pueblos como Matalcingo –hoy Toluca– y Malinalco para mostrar a sus pobladores cómo habían matado a los españoles y animarlos a terminar con el resto de las tropas conquistadoras.
  • Ana Saenzcompartió una citael año pasado
    Si las pintas encarnan nuestra rabia, ojalá que migren al corazón de todos los monumentos, hasta volver imborrable el augurio confirmado de nuestro hartazgo.
  • Yatzel Roldáncompartió una citael año pasado
    El presente libro se sumará al corpus de obras en español que emplea tal adjetivo, pues el nombre de Julio quedó inevitablemente ligado al vocablo, cuya raíz es el verbo desollar. A diferencia de las crónicas anteriores, en estas no se dará cuenta del destino de esa piel arrancada durante la madrugada del 27 de septiembre de 2014, simplemente porque no se sabe qué ocurrió con ella. Aunque he imaginado usos macabros, destinos humillantes, prácticas deleznables, acabo deseando que esa piel ya no esté, que haya vuelto a la tierra o a la nada de donde venimos. Otras dos palabras unidas al nombre de Julio son tortura y víctima; ambas comparten con desollado los campos semánticos de la guerra y la religión; las tres se reparten desgraciadas en los campos de mi país, pero sobre las mismas tierras andan muchos buscando, exhumando en grupo, juntos encontrando.
  • Yatzel Roldáncompartió una citael año pasado
    No he visto deslumbradora raza como la tuya,
    ni raíces tan duras, ni manos de soldado,
    ni he visto nada tan vivo como tu corazón
    quemándose en la púrpura de mi propia bandera.
    […]
    Que sepan los que te mataron que pagarán con sangre.
    Que sepan los que te dieron tormento que me verán un día.
    PABLO NERUDA
  • Yatzel Roldáncompartió una citael año pasado
    Lo primero que se encuentra es una pequeña caja de madera, que tiene la forma de un ataúd. Allí está la sombra, dicen. En Tecomatlán lo que queda de la cera, los pétalos que caen de las flores y la cal que forma la cruz en los velorios es la sombra del difunto; todo eso se guarda en una caja y se entierra junto con la persona
  • Yatzel Roldáncompartió una citael año pasado
    Camino por el pasillo buscando con quien compartir lo que acabo de ver y me encuentro a Sayuri con el doctor Retana, coordinador de Servicios Periciales. Me acerco y entonces soy partícipe de una de las conversaciones más bizarras y desalentadoras que recuerdo. El doctor nos pide que quitemos la manta azul, que tiene el rostro de Julio César con su playera y gorra rojas y la leyenda: “Memoria, justicia, verdad y reparación del daño para Julio César Mondragón Fontes. No te olvidamos, compa, seguimos buscando justicia”. Según el doctor Retana la manta puede ser ofensiva –nunca dijo para quién– por eso de búsqueda de justicia, porque un trabajador de intendencia o alguien más podría pasar y al leer la frase podría malinterpretarla –nunca aclaró los posibles sentidos de esa desviación– y si la directora Medina Alegría se enteraba de ello podría llamarle la atención a él.
  • Yatzel Roldáncompartió una citael año pasado
    Nomás de escucharlo te emocionabas. Luego luego te dabas cuenta de que era diferente. Junto con David eran a los que más seguían. Él no necesitaba nombramiento para que lo siguieran. Al otro día, antes de que identificaran su cuerpo, sus compañeros pensaban que estaba también desaparecido y estaban muy sacados de onda por eso, porque lo querían mucho. Julio tenía liderazgo, tenía carácter fuerte, don de convencimiento. Ahí supe que le decían Chilango. Lo conocían más a él que al del Comité. Cuando no hablaba en las reuniones era muy relajiento, muy alegre. Pero cuando hablaba, me acuerdo de que te daban ganas de seguir luchando. Se apasionaba con la lucha.
  • Yatzel Roldáncompartió una citael año pasado
    Uno decía: De ver ese espíritu, ¿cómo me voy a rajar?, si estaba viendo a ese muchacho que se estaba esforzando por las luchas. Hablaba de unidad, de lealtad, de que los líderes no se vendieran. Tenía una voz imponente, pero no era agresivo; tenía un tono que no era gritón, sino que el tono iba con sentimiento. Sabía liderar a sus compañeros. Y pues eso es lo más importante, porque los jóvenes como que nos inyectan esa juventud a los viejos.
  • Yatzel Roldáncompartió una citael año pasado
    Después de algunas intervenciones, la jueza por fin anuncia su retiro; antes de que cruce la puerta del panteón se comienzan a oír los gritos de “Julio vive”, “Julio no murió, Peña lo mató” y “Marisa, escucha, estamos en tu lucha”. Comenzamos a colocar las rosas rojas alrededor de la tumba, la corona y los arreglos de flores blancas sobre ella.
  • Yatzel Roldáncompartió una citael año pasado
    Conrado se dispone a oficiar. Sobre su sotana blanca luce una estola morada, hecha por la Comandanta Ramona del EZLN. Providencialmente, la lectura sugerida para el primer viernes de cuaresma es del libro del profeta Isaías, 58: 1-9, que a la letra dice: “Clama a voz en cuello y que nadie te detenga. Alza la voz como trompeta. Denuncia a mis pueblos sus delitos, a la casa de Jacob sus pecados”. Esta es palabra de Dios, aclara el sacerdote. Conrado dice que la misa será como en los primeros tiempos del cristianismo, no en los grandes templos, sino donde es necesario.
fb2epub
Arrastra y suelta tus archivos (no más de 5 por vez)