En el caso del tipo de mobiliario diseñado por los pioneros del movimiento moderno, la autenticidad es todavía más difícil de definir. Mies van der Rohe, Le Corbusier y Marcel Breuer veían un estímulo en el potencial democrático de la producción en masa y de la abolición de la artesanía. Mientras vivieron, sus diseños se fabricaron en varias fábricas, y cada una producía objetos que eran ligeramente distintos de sus versiones anteriores. Los derechos de producir versiones “auténticas” de sus diseños se compraron y vendieron, en ocasiones varias veces, y en algunos casos se traspasaron sin ningún control. Ante múltiples versiones de un diseño original, no es fácil responder a la pregunta de cuál de ellos es el más auténtico, especialmente cuando de algunas de estas versiones se fabricaron decenas o cientos de millares.