No me imaginé que las aventaras de una maestra jubilada me fueran a enternecer tanto, es de esos libros que no puedes parar de leer porque te llenan el corazón y a la vez no quieres que se acaben.
Igual nunca recuerdo que me sucediera esto pero en lugar de marcar frases tenía que marcar escenas porque estaban muy bellamente construidas.