existe un origen exacto para los presagios; son tan viejos como el hombre. Desde tiempos inmemoriales, los aspectos mutables de la naturaleza le han sugerido los posibles cambios que provocarían en su propia vida el vuelo de un pájaro o un conejo atravesando la carretera, de modo que una infinidad de detalles se han considerado señales de algo que anuncia un bien o un mal —generalmente un mal—, lo que da una idea del miedo casi universal con que el hombre ha observado las fuerzas que rod