Clare Mac Cumhaill

  • Leonor Alvaradocompartió una citael año pasado
    Cuando cambia el fondo en el que se desarrolla nuestra vida, es posible que nuestras palabras no signifiquen lo que antaño significaban y que desaparezcan las posibilidades de vernos y entendernos entre nosotros, así como ver y entender el mundo.
  • Leonor Alvaradocompartió una citael año pasado
    y luego dejar que nuestras capacidades morales hagan su trabajo»

    Tipo un músculo moral

  • Violetta Ruizcompartió una citael año pasado
    La historia de la filosofía europea suele ser la historia de las ideas, de las visiones, las esperanzas y los miedos de hombres. Es también la historia de las ideas, las visiones, las esperanzas y los miedos de hombres que –en general– llevaron una vida excepcionalmente aislada, lejos de mujeres y de niños. «Prácticamente todos los grandes filósofos europeos fueron hombres solteros», escribió en 1953 la filósofa Mary Midgley1
  • Violetta Ruizcompartió una citael año pasado
    Para el productor, el comentario de Mary relativo al estado civil de los filósofos era «una intrusión trivial e irrelevante de los asuntos domésticos en la vida intelectual».2 Pero Mary sostenía que el solipsismo, el escepticismo y el individualismo característicos de la tradición filosófica europea no se encontrarían en una filosofía escrita por personas que hubieran mantenido amistad íntima con cónyuges y amantes, se hubiesen quedado embarazadas, criado niños y disfrutado de una vida diversa, rica y plena.
  • Violetta Ruizcompartió una citael año pasado
    Mary Midgley (de soltera, Scrutton), Iris Murdoch, Elizabeth Anscombe y Philippa Foot (de soltera, Bosanquet) alcanzaron la mayoría de edad cuando tenían lugar algunos de los acontecimientos más perturbadores del siglo XX.
  • Violetta Ruizcompartió una citael año pasado
    La tarea que esos jóvenes habían acometido antes de que los interrumpiese la guerra era audaz: acabar con la materia hasta entonces llamada «filosofía» y resituarla con una nueva serie de métodos lógicos, analíticos y científicos conocidos como positivismo lógico. La investigación metafísica especulativa –el conocimiento de la naturaleza humana, de la moral, de Dios, la realidad, la verdad y la belleza– debía ceder paso a la interpretación y el análisis lingüísticos puestos al servicio de la ciencia
  • Violetta Ruizcompartió una citael año pasado
    Cuál es el sentido de la vida humana?», «¿Cómo debemos vivir?», «¿Existe Dios?», «¿Es real el tiempo?», «¿Qué es la verdad?», «¿Qué es la belleza?» Este tipo de cuestiones metafísicas sobrepasan los límites de lo que podemos medir y observar, razón por la que se las tachaba de disparate, de sinsentido (un nonsense
  • Violetta Ruizcompartió una citael año pasado
    En ese momento se necesitaba una visión de los seres humanos como «máquinas calculadoras eficientes»,5 individuos cuyas capacidades intelectuales les permitieran superar su desordenada naturaleza animal de tal modo que fueran capaces de organizar y racionalizar un mundo de otro modo amorfo y brutal. Se declaró que no había auténticos problemas filosóficos y que las cuestiones que no podían ser objeto de investigación científica eran incómodos embrollos de confusiones lingüísticas
  • Violetta Ruizcompartió una citael año pasado
    No obstante, lo que ocurrió fue que a los hombres jóvenes y a las «Grandes Bestias» de la filosofía británica (Alfred Jules Ayer, Gilbert Ryle y John Langshaw Austin) se los arrancó de raíz de Oxford para replantarlos en Whitehall, centro neurálgico del Gobierno británico, que incluía el Ministerio de Guerra. Nuestras cuatro amigas se quedaron en un Oxford amputado y alterado, repleto de evacuados de Londres y de refugiados llegados del continente. Y así empezó a resucitar la filosofía
  • Violetta Ruizcompartió una citael año pasado
    Les interesaba, como dijo Iris, «la realidad que rodea al hombre, sea trascendente o de otra clase».7 Y tenían preguntas, muchísimas preguntas. Fue así como estas cuatro mujeres aprendieron a entender la filosofía del modo en que lo hicieron, como una antigua forma de indagación mantenida con vida a lo largo de miles de años de conversación y cuya tarea es ayudarnos, colectivamente, a encontrar nuestro camino en una vasta realidad que nos trasciende a todos.
fb2epub
Arrastra y suelta tus archivos (no más de 5 por vez)