no sabemos lo que será el resultado y no hay, a priori, prejuicios o juicios en relación con lo que debería ser. Como un proceso abierto que explora lo que hay de nuevo y lo que está en devenir, en vez de algo ya experimentado y conocido.
En este sentido, la experimentación se hace con el mundo y sus variaciones intensivas. No es, en cualquier hipótesis, un regreso a la centralidad de un «yo» o de una sustancia