. A ella se refirió a menudo Marx. Me refiero a la que identifica en el núcleo de esa institución un grupo parasitario —comúnmente se habla al respecto de la burocracia— que procura absorber, las más de las veces en provecho propio, los recursos de la sociedad. En esta dimensión a duras penas podrá sorprender que un fenómeno endémico, el de la corrupción, marque indeleblemente la condición del Estado.