Lear: Mejor estarías en la tumba que respondiendo a los excesos del cielo con tu cuerpo sin cubrir. El hombre, ¿no es más que esto? Observadle bien. Tú no le debes seda al gusano, cuero a la fiera, lana a la oveja, perfume al gato de algalia. Y aquí estamos nosotros tres, artificiales; tú eres la cosa en sí. El hombre desguarnecido no es más que ese animal pobre, desnudo y bifurcado que tú eres. ¡Fuera, fuera, cosas prestadas! Vamos, desabotonadme.
Bufón: Te pido, abuelo, que no te enfades. Es una necia noche para ponerse a nadar. Una hoguera en un campo desierto es como el corazón de un viejo lascivo: una pequeña brasa y todo el resto del cuerpo frío. Mirad, aquí viene una hoguera andante.21