Armonía Somers

  • Prof. Matías Trottacompartió una citahace 2 años
    Luego, a fuerza de tanto huir la noche, llegan las estaciones.
  • Samiracompartió una citael año pasado
    Una cabeza, algo tan importante sobre eso tan vulnerable que es un cuello…
  • Karla Montalvocompartió una citahace 6 meses
    , realmente, el bosque le parecería desde el principio un cetáceo varado.
  • Hascompartió una citahace 2 años
    Pocas cosas hay más valientes que enfrentarnos a la mentira sin armadura
  • Hascompartió una citahace 2 años
    La mujer desnuda, su ansia de «desaprender», de vaciar nuestro cerebro (y no hay manera más gráfica de hacerlo que la decapitación) para permitir luego, al recuperarlo, que lo previamente percibido nos impresione otra vez, desintoxicado del conocimiento anterior y el prejuicio, incluido el propio cuerpo, como
  • Hascompartió una citahace 2 años
    Por qué nos cuesta aceptar a quien, a pesar de no hacer daño a nadie, se niega a actuar según unas reglas a menudo incomprensibles, asumidas simplemente por la costumbre y la conveniencia de la imitación
  • Hascompartió una citahace 2 años
    Armonía Somers nos dice en La mujer desnuda que no hay más que un modo de alcanzar el equilibrio emocional, cierta felicidad, si es que ésta existe; y es partiendo de la incomodidad e interrogándonos acerca de las pulsiones que acentúa en nuestro interior la presencia absoluta del otro
  • Hascompartió una citahace 2 años
    Porque el conocimiento es una guerra continua
  • Elena B.compartió una citael año pasado
    Y, además, el escándalo hacia abajo, un eco de catacumbas vegetales cuyos esqueletos han sido avisados de un temblor de tierra. Era una convulsión de raíces, de amor colectivo interferido en un abrazo ciego. Él conocía como nadie ese fenómeno. Un árbol nunca está solo, aunque lo parezca. Miente su soledad como los hombres y echa a andar bajo el suelo, recorre quién sabe cuánto en busca de la misma intención solidaria.
  • Pablocompartió una citahace 3 meses
    La sensación de cosa que ya no tiene remedio le alcanzó un golpecito de condolencias en la espalda, comenzó a serenarlo con fórmulas de circunstancias.
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