En la tradición india, el dharma define un orden que sostiene el equilibrio del mundo, que orienta las acciones individuales hacia una armonía mayor. En Japón, el ikigai describe la intersección entre vocación, utilidad social y satisfacción personal, y configura así una razón de ser vinculada a la comunidad (Sone et al., 2008). Estas nociones, aunque diversas, comparten una comprensión del bienestar como resultado de relaciones equilibradas entre individuo, sociedad y entorno, ofreciendo marcos culturales que permiten repensar las bases del proyecto urbano contemporáneo