El juego no es propio del psicoanálisis, sino que, como la transferencia -nos advierte Freud- es tomado por el psicoanálisis para su implementación. El juego, en realidad, responde a la estructura. Más específicamente, a la estructura del ser viviente. Es evidente que los animales también juegan, pero lo que no pueden hacer cuando juegan es "hacer de". Ellos no disponen del