Clementina se cubre los oídos con las manos. No quiere escuchar más nada. Está cansada, quiere dormir, dormir, dormir. O sumergirse. Cómo le gusta estar metida hasta la frente dentro del agua. Abrir los ojos y que le queme la vista al principio, y después ver bien los peces, los caracoles, las corrientes, los pies de su hermano. No quiere escuchar más nada