Sin duda, es necesario que os haga ver mi camino errante, como condenado a ciertos trabajos, 11 a fin de que el oráculo fuera irrefutable para mí. En efecto, tras los políticos me encaminé hacia los poetas, los de tragedias, los de ditirambos y los demás, en la idea [b] de que allí me encontraría manifiestamente más ignorante que aquéllos