Por lo tanto, toda acción genera una reacción. Si tu gratitud es fuerte y constante, la reacción en la sustancia inmaterial será más fuerte y constante; el movimiento de las cosas que deseas irá siempre hacia ti. Pon atención en la actitud agradecida que tomó Jesús; cómo él siempre parece decir: «Gracias Padre, que me has oído.» No puedes ejercer mucho poder sin gratitud, dado que la gratitud te mantiene conectado al poder esencial.