Renacimiento
Las primeras obras compuestas para guitarra llegadas hasta nosotros se remontan al período renacentista, para ser exactos a 1546.
En épocas anteriores la música era practicada sobre todo por los llamados profesionales; sin embargo, a partir del siglo XVI, gracias a la invención de la imprenta musical, este arte comenzó a ser cultivado también por la burguesía, apareciendo, a raíz de ello, los primeros aficionados.
No cabe duda de que un instrumento tan popular como la guitarra es uno de los que más se prestaba a ser tocado por el aficionado. Por este motivo en la época renacentista fueron compuestas y publicadas numerosas piezas para este instrumento.