bookmate game
es

Hermann Sudermann

  • Juanicocompartió una citael año pasado
    Al fin se acercaron lentamente el uno al otro y se besaron. Pero ese mismo beso no me gustó; a mí no me habría besado de otra manera.

    —Sí, pero ni siquiera lo ha hecho—agregué para mis adentros.
  • Juanicocompartió una citael año pasado
    —Ves, Marta—dije para mis adentros,—así es cómo me iría con él a través del vasto mundo, si fuera su querida
  • Juanicocompartió una citael año pasado
    Y entonces me sorprendí al ver que me había erguido, orgullosa y alegre, en mi silla, invadida por un indefinible sentimiento de bienestar que me hacía correr un estremecimiento por todo el cuerpo
  • Juanicocompartió una citael año pasado
    Y cuando al oír un ligero silbido de mis labios, ambos acudieron desde lejos dando brincos y vinieron a rozar suavemente mi cuello con sus hocicos, esperando una caricia, mi corazón se dilató: me sentía orgullosa de que hubiera en la tierra criaturas, aunque privadas de razón, que se inclinaban ante mi poder y me eran sumisas por afecto, y alcé hacia Roberto
  • Juanicocompartió una citael año pasado
    una mirada triunfante: ahora él debía saber quién era yo y qué pretendía.

    Pero vi muy bien que todavía yo no le imponía.
  • Juanicocompartió una citael año pasado
    Pero en el momento en que, al contemplarlo, iba a sumergirme en mis visiones románticas, se puso a bostezar terriblemente, de tal modo que volví a caer repentina y bruscamente en la prosa
  • Juanicocompartió una citael año pasado
    Lo obedecí, pero me senté de manera que mi mirada pudiera dominarlo
  • Juanicocompartió una citael año pasado
    Si fueras Marta, qué harías en este momento?»

    Y un pavor tal se apoderó de mí, que la sangre me subió hirviente a la cara.

    —¿Eres miedosa, chiquilla
  • Juanicocompartió una citael año pasado
    Confíame tus tormentos, Roberto—dije, poniéndole la mano en el hombro.—No soy más que una chica, muy sencilla, pero eso desahogará tu corazón
  • Juanicocompartió una citael año pasado
    Porque sería mortificante... hasta para ti. No puedo decirte más que una cosa: Marta es una criatura delicada, tierna e impresionable; jamás podría resistir al torrente de penas y de tormentos que caería sobre ella: se doblaría como una frágil caña al primer soplo de la tormenta. ¿De qué me serviría tener que llevarla al cementerio pocos años después de nuestro matrimonio?
fb2epub
Arrastra y suelta tus archivos (no más de 5 por vez)