Últimamente he reconocido que el fútbol no tiene ninguna relevancia en la guerra de las Malvinas, en el caso Salman Rushdie, en la guerra del Golfo, en la tasa de natalidad, en el agujero de la capa de ozono, etcétera, etcétera, y por eso mismo quisiera aprovechar esta oportunidad para pedir disculpas a todo el que haya tenido que prestar atención a mis analogías, tan patéticamente forzadas en este sentido.)