Observo su atuendo tan poco práctico mientras me pongo mi abrigo y el aire frío golpea mi rostro. Sus leggins húmedos y su fino suéter no están hechos para un enero en Connecticut.
—¿Y tu coche? —pregunto en voz alta.
—He venido caminando, mi dormitorio está cerca —responde señalando el edificio más cercano al campus.
—Te llevaré.
—No es necesario —niega al tiempo que se esfuerza por controlar el cabello que se sacude con el viento.
—Deja que te lleve. —Se queda mirándome. Yo la miro a ella. Cuando queda claro que preferiría quedarse aquí fuera congelándose con el viento helado, suavizo mi expresión—. ¿Por favor? —Casi no reconozco mi voz, pero esta chica es demasiado testaruda, y no quiero que camine sola tan tarde. Finalmente, cede y me sigue hasta mi camioneta.
—¿Ese es el idiotamóvil clásico?
—Veo que eres fanática de los estereotipos del hockey. —Con un botón, las luces de la F-450 destellan.
—Más bien de la evidencia empírica. Lo único que falta es una lista de música country.
Le abro la puerta e intento ayudarla a subir con una mano en la cintura, pero la aparta de un manotazo y sube sola. Después de subir a mi lado, enciendo la calefacción y el calentador del asiento para sus muslos mojados. Cuando se conecta el Bluetooth, me divierte escuchar que la primera canción que suena es de música country.
Summer se echa a reír de pronto, con lo que me obliga a mirarla para captar el sonido en toda su extensión. Ya creía que nunca escucharía la risa de Summer Preston; he intentado hacer chistes toda la noche y no he conseguido nada, ni siquiera una sonrisa. Pero ahora que sé cómo suena, quiero escucharla otra vez.
—Huele muy bien aquí —comenta mirando alrededor con el ceño fruncido.
—¿Sueles subir a vehículos apestosos?
—No, pero pensé que tendrías la ropa de entreno aquí.
—Está en la caja. Mi asiento trasero no puede oler mal —explico. Ella resopla. No se ríe, pero casi—. ¿Saliste con un jugador de hockey o algo así? —pregunto al arrancar.
—Algo así —responde mirando por la ventana.
Sí, un exnovio. Sin duda, su aversión al deporte se debe a una mala experiencia, no puede ser solo porque no le gusto.
"Idiotamóvil" HERMANA CÁLLATE TE ESTÁN DANDO LA COLA NO HACE FALTA SER MIERDITA
Igual habla de evidencia empírica como si yo no la hubiera criticado hace rato sobre que conoce UN solo jugador de hockey que es una mierda y habla de la vaina como si conociera a Raymundo y todo el mundo
En fin, yo también habría pensando que ella estaba proyectando su noviazgo previo en esto, tENDRÍA MÁS COHERENCIA INCLUSO