A todos los lugares a los que he ido
ha sido por una mujer.
Y, a pesar de todas mis vacías afirmaciones de que las mujeres
[son desleales,
mi guía fue siempre una mujer.
Una mujer me dio a luz,
y una mujer tomó mis dedos y comenzó a escribir
(y todavía escribe, aun después de su muerte).
Cada casa en la que he vivido
fue construida por una mujer
o propiedad de una mujer
o perdida por una mujer.
Mi país es una mujer
y esta diosa madre
por cuyas calles arrastro una cruz
es también una mujer.