No queremos estar cerca del perdedor y sin embargo nuestro éxito no tiene mucho sentido en ausencia del concurrente fracaso del perdedor.
Andrea Rodríguezcompartió una citael año pasado
Parece que era su perdedor favorito. Casi ningún ateniense, desde luego, quería ser como él, pero se entretenían pasando algún tiempo en su compañía. Cuando le preguntaron qué vino le gustaba más, dicen que respondió: «El de otro».
Andrea Rodríguezcompartió una citael año pasado
Estos ejemplos, aunque apócrifos, sugieren que los atenienses necesitaban a Diógenes tanto por lo menos como este necesitaba a aquellos. Puede que fuera un perdedor, pero lo era por voluntad propia y como una cuestión de vocación filosófica. P
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