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Algernon Blackwood

  • Irving Florescompartió una citahace 2 meses
    Conocíamos todos sus sonidos y sus voces, sus escollos y su rabia, su innecesario salpicar contra los puentes; ese autoconsciente parloteo cuando había colinas a la vista; la afectada dignidad de su discurso cuando pasaba por los pequeños poblados, demasiado infatuado para reír; y todos esos débiles y dulces murmullos cuando el sol le sorprendía plenamente en alguna curva lenta y se derramaba sobre él hasta que se elevaba el vapor.
  • Miguel Ángel Vidaurrecompartió una citael año pasado
    Estuvo sólo un año en la Universidad de Edimburgo (1888-1889), supuestamente estudiando agronomía, pero más interesado en la patología, la psicología y lo oculto. Para entonces ya había empezado a asistir a sesiones espiritistas y a explorar casas embrujadas en compañía de un miembro de la Sociedad para la Investigación Psíquica; es posible que también haya entrado en contacto con la Orden Hermética de la Aurora Dorada —sociedad ocultista que incluía entre sus miembros a varios de los principales escritores del Reino Unido, entre ellos el irlandés W. B. Yeats y el autor de ficción sobrenatural galés Arthur Machen—, aunque no ingresó formalmente sino hasta 1900. Para 1891 también se había hecho miembro de la Sociedad Teosófica.
  • Miguel Ángel Vidaurrecompartió una citael año pasado
    “ese otro aspecto de la selva: la indiferencia por la vida humana, el despiadado espíritu de la desolación que no se percataba del hombre”.
  • Miguel Ángel Vidaurrecompartió una citael año pasado
    Mencioné el viaje de Blackwood a Egipto a principios de 1912. Ese viaje fue en compañía de Mabel (Maya) Stuart King (baronesa de Knoop) y su marido, y engendró no sólo las obras ya mencionadas sino también la curiosa novela La ola (1916). Ésta dista mucho de ser la obra más meritoria de Blackwood, pero su importancia biográfica podría ser considerable.
  • Miguel Ángel Vidaurrecompartió una citael año pasado
    El mensajero brillante (1921), más aún, y sólo resulta de interés por una creciente veta de pesimismo: “El reciente cataclismo ha sido más que una guerra intertribal. Fue un evento planetario. Ha sacudido nuestra naturaleza fundamentalmente, radicalmente. La mente humana ha sido traumada, quebrada, dislocada”.13
  • Miguel Ángel Vidaurrecompartió una citael año pasado
    Su trabajo para BBC Radio empezó en 1934 y consistía en adaptar sus propios cuentos ya publicados o crear relatos originales para transmitirlos por radio. Lo que es aún más notable, Blackwood apareció en un segmento de tres minutos en la primera transmisión televisada comercial en Gran Bretaña el 2 de noviembre de 1936, en el programa de variedades Picture Page. El biógrafo Mike Ashley muestra por qué Blackwood “era ideal para la televisión”:

    A sus 67 años tenía el rostro curtido, b
  • Miguel Ángel Vidaurrecompartió una citael año pasado
    La incipiente editorial estadounidense Arkham House, deseando aumentar el prestigio de su empresa, lo convenció de componer una breve colección de sólo dos relatos, La muñeca y uno más (1946). Se
  • Miguel Ángel Vidaurrecompartió una citael año pasado
    invisibles mensajeros del aire” mientras las olas de
  • Miguel Ángel Vidaurrecompartió una citahace 18 días
    Siempre vivía en el centro del círculo —su propio círculo— y la excentricidad era para él una cosa absolutamente aborrecible. La convención lo regía en cuerpo, mente y alma. Conocer un pensamiento desordenado o una emoción inusitada lo perturbaba tanto como ver un cuadro chueco en la pared o el cuello de la camisa de un hombre saliendo del abrigo. La excentricidad era síntoma de una enfermedad.
  • Miguel Ángel Vidaurrecompartió una citahace 18 días
    Quizá no se hubiera detenido más que estos pocos segundos, sin embargo, de no haber sido porque la multitud lo tuvo por un momento prisionero en un punto exactamente enfrente de la tienda, donde su cabeza, además, quedaba exactamente a la misma altura que la jaula colgada. Así, se vio necesa­riamente obligado a esperar y observar y escuchar; y, mientras lo hacía, el canto arrobado y suplicante del pájaro afectó l
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