Laurel

  • Yezz Hicompartió una citahace 2 años
    siempre es mejor que te tengan miedo a que te tengan lástima
  • daainzucompartió una citahace 7 meses
    en esta casa los muertos viven demasiado tiempo y los vivos demasiado poco
  • Eduardo Roblescompartió una citael año pasado
    Cuando una está sola y es pobre no puede permitirse aprender la misma lección dos veces, eso también lo sabemos bien en esta casa
  • Nat Morenocompartió una citahace 5 meses
    Nosotras tenemos muchas tradiciones, como encerrarnos las unas a las otras, pero nunca comemos cordero porque los corderos no nos han hecho nada y nos parece de mala educación.
  • Añita Piñacompartió una citael año pasado
    Mi padre nunca se acercaba a las cuevas, ni siquiera cuando el estruendo del derrumbamiento despertaba a todo el pueblo y los hombres acudían a contar los cuerpos que asomaban entre la tierra. Aquella gente le daba asco hasta muerta. Tenía miedo de que se le pegasen las chinches y los piojos, y la pobreza, que también se pega. Los despreciaba con todo el odio que le cabía en las tripas, y a mi padre le cabía mucho odio dentro.
  • Añita Piñacompartió una citael año pasado
    Mucho tiempo después, cuando las cuevas ya no existían porque todos se habían marchado a la capital, a vivir en otras chabolas pero bajo el cielo en vez de bajo tierra, supe que él se había criado en una de ellas. Por eso muchas madres odian en secreto a sus hijos y por eso aquí en esta casa nos hemos envenenado tanto unas con otras, porque odiamos lo que nos recuerda a nosotras.
  • Añita Piñacompartió una citael año pasado
    A él aquellos desgraciados le recordaban a su madre, con las manos llenas de sabañones por lavar en el río la ropa de otros; a su padre, que se desangró de una hemorragia en las tripas por comer garbanzos crudos que había robado en un campo cuando ya no aguantaba más el hambre. Cuando salió de aquella cueva gracias a una cuadrilla de esquiladores que le cogió de aprendiz, mi padre se dijo a sí mismo que no iba a volver nunca. No lo hizo, ni siquiera para el entierro de su madre dos años después. Siempre fue fiel a sus odios.
  • Añita Piñacompartió una citael año pasado
    era idiota, sabía de sobra que nunca iba a ser un señorito, pero también sabía que no quería trabajar para ninguno. No quería esquilar sus rebaños ni labrar sus tierras, no quería tratar de usted a sus hijos ni levantarles las presas en las monterías. A los señores también los odiaba, aunque de otra manera. No porque le recordasen lo que era, sino porque le hacían pensar en lo que nunca sería.
  • Añita Piñacompartió una citael año pasado
    Que me perdone la Virgen pero yo a veces pienso que Dios no existe porque si existiese cómo no se iba a llevar a esos desgraciados al cielo, que no habían hecho nada en su vida más que pasar hambre y reventarse a trabajar pa otro. Los santos y los ángeles sí sé que existen porque los he visto con estos ojos, y a la Virgen le tengo devoción porque me ha cumplido todas las promesas menos la de mi nieta, que ya vi yo que era imposible cumplirla. Pero cómo va a haber un Dios que mande a esta gente al infierno si el infierno es lo que vivían en esas cuevas reventaícos y sin na que llevarse a la boca. Igual por eso los dejaba aquí y no se los llevaba ni a un sitio ni a otro, porque ya habían tenido bastante infierno pero para el cielo no llegaban porque el cielo está lleno de obispos y gente fina que puede pagarse misas y entierros y qué iban a hacer allí estos miserables. El caso es que se quedaban agarraos a los escombros y al cabo de un tiempo alguno venía a la casa y se escondía en la alacena y ahí llevan desde entonces, yo no tengo estómago para echarles.
  • Añita Piñacompartió una citael año pasado
    En alguna de aquellas cuadras llenas de ovejas, mi padre tomó una decisión. Pensó hacer todo lo que hacen los hombres que odian lo que son: utilizar a los que están por debajo de ellos.
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