Aplicar el Art Thinking es encontrarnos con nuestros prejuicios y contradicciones, cuestionar nuestras certezas; supone un ejercicio de otredad. Nuestros aprendizajes se construyen en contraposición con las otras, mediante procesos lentos y complejos, reflexivos, que desencadenan propuestas alternativas que se legitiman por su sentido y relevancia para una colectividad