¿Por dónde comenzar? El hecho de que una mortal esté en Elfhame sea una tortura es demasiado, pero el slow burn es la mejor parte, como dos enemigos se aman por sus defectos y que cada pelea o guerra entre ellos sea en realidad una demostración de amor, en un sentido bastante raro. La escritora supo integrar la política de la monarquía junto a sus responsabilidades es demasiado real y crudo, pero todos sabemos ésto, la corona pesa y solo pocos lo saben liderar, y solo Jude Duarte y Cardan Greenbriar son capaces de liderar sin titubear.
Vale, tal vez esperabas más pero es justo lo que es Taryn, no puedes odiarla pero tampoco amarla, y mucho menos justificar sus acciones, pero no puedes juzgarla por dejarse llevar por el deseo de amada y ser vista cuando todas hemos hecho cosas por la misma necesidad alguna vez en la vida... Pero si esperé más de tí, Taryn.