se sentaron uno al lado del otro, acercándose un poco más con cada nueva bebida, y él le habló de las caras, de lo importante que es para un escritor que «se le den mal las caras», y ella le preguntó si había visto alguna vez la imagen de satélite de la formación rocosa esa de Marte, una de las imágenes de texto habituales para ilustrar la «pareidolia», término que él no conocía. Es cuando el cerebro ordena estímulos azarosos en una imagen o sonido con significado, le explicó ella: caras en la Luna, animales en las nubes. Hannah sacó el móvil y lo buscó en Google, y él aprovechó la excusa de buscar juntos en la pantallita reluciente para aproximarse todavía más.