Josué Yrion

La fe que mueve la mano de Dios

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Denis Ramoscompartió una citael año pasado
«Por tanto, he aquí les enseñare esta vez, les haré conocer mi mano y mi poder, y sabrán que mi nombre es Jehová» (Jeremías 16.21).
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
«Aquella persona acude a Dios con un mínimo de deseo, aun cuando sus sentimientos digan lo contrario, cuando su cuerpo debilitado ya casi no puede más, cuando no hay fervor ni inspiración y cuando los pensamientos fatalistas invaden su mente, y que en medio de todo esto pueda decir que el Señor es su FORTALEZA y su salvación, esta persona es realmente madura porque cree y conoce a su Dios
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
El salmo 32.8 lo confirma: «Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos» (énfasis añadido por el autor); la palabra «enseñaré» en hebreo es yarah , que quiere decir «instruir, dirigir, señalar, lanzar, apuntar, disparar, arrojar directamente». El significado primario de yarah es «disparar directamente o dirigir el flujo de algo», Dios dice claramente que Él es quien le hará entender lo que es mejor para usted. Él es quien le enseñará el camino, su perfecta voluntad; quien le dirigirá, fijando Sus ojos sobre usted. Él le dará instrucciones sabias y le señalará directamente lo que usted debe escoger, y que será lo mejor para su vida. Nunca se mueva si Dios no le habla, recuerde que Israel se movía solamente cuando la columna de nube o fuego se desplazaba y NO se movía si la columna de nube o fuego NO lo hacía; de igual manera, Israel NO se movía si la columna de fuego NO se movía; está escrito en Éxodo 13.21:
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
Dios abrirá las puertas que usted necesita para su trabajo, no se cerrarán, pues el Señor cumplirá su Palabra, removerá personas que le son de estorbo, así como toda oposición; pondrá personas para ayudarle y le aprobará su entrevista de trabajo, enderezará todo lo que está mal para que usted consiga el trabajo que anhela. Dios hará pedazos de toda resistencia que se levante contra lo que Él ya ha establecido para usted y quebrantará cualquier circunstancia que se oponga a sus propósitos divinos para su vida; si Él le quiere en algún trabajo, no habrá fuerza contraria que se interponga a lo que Dios quiera, podrán pelear contra usted, pero no le vencerán; podrán tenerle envidia, pero Dios peleará por usted, desde que le sirva con entrega y dedicación. Muchos hermanos están orando, buscando y esperando un trabajo adecuado, ¿es usted uno de ellos? Dios le abrirá las puertas y le dará lo que usted necesita.
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
En Isaías 45.2 la promesa divina a Ciro fue que los lugares torcidos serían enderezados. El Señor le dará el trabajo que usted necesita, pues Él conoce sus necesidades; busque el centro de la voluntad de Dios en oración y dígale al Señor en qué le gustaría trabajar. Hay muchos trabajos donde el creyente puede trabajar y testificar al mismo tiempo
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
La fe que mueve la mano de Dios para la prosperidad
El Salmo 104.27, 28 deja en claro: «Todos ellos esperan en ti… abres tu mano, se sacian de bien» (énfasis agregado por el autor). Es por la fe que Dios le prosperará, tanto espiritualmente, en su caminar diario con Cristo, llevándolo a una madurez más profunda cada día, como también le prosperará material y económicamente desde que usted sea fiel en sus diezmos y ofrendas; de igual manera le prosperará en su llamado y ministerio. La Biblia dice que todos (usted y yo) esperemos en Él, pues de Él fluyen todas las bendiciones, Él abre su mano y todos somos bendecidos, pero si la cierra, todos pereceremos. Dios desea bendecirnos, en 3 Juan 2 dice: «Amado, yo deseo que tú seas PROSPERADO en todas las cosas, y que tengas salud, así como PROSPERA TU ALMA»
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
La promesa de Dios es PROSPERARNOS, Dios ya había prometido a Abraham en Génesis 22.17 su bendición y PROSPERIDAD: «De cierto te bendeciré (PROSPERARÉ), y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar» (interpretación añadida por el autor); así como Dios lo prometió a Abraham, lo hace conmigo y con usted, pues Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos, Él no cambia. En el salmo 1.3 también Dios dice: «Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace PROSPERARÁ» (mayúsculas agregadas por el autor). Somos plantío de Jehová, árbol suyo, estamos plantados en Cristo y tendremos fruto en su tiempo. Debe saber siempre que es de Dios de donde provienen todas las bendiciones, sean físicas, espirituales o materiales, lo dice Deuteronomio 8.12, 14, 17 y 18: «No suceda que comas y te sacias, y edifiques buenas casas en que habites… y se enorgullezca tu corazón, y te OLVIDES de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre… y digas en tu corazón: Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza. Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas» (mayúsculas agregadas). Como cristianos y siervos de Dios reconocemos que toda bendición y prosperidad viene de Él a nuestras vidas, por más que nos esforcemos, trabajemos y seamos fieles, si Él no nos bendice, no seremos bendecidos, pero su promesa es de bendecirnos y prosperarnos. Él nos da el poder para trabajar, la salud, las invitaciones para predicar, es Él quien PROSPERA nuestras finanzas personales, nos bendice materialmente, nos provee para todas nuestras necesidades. No debemos olvidar nunca que todo viene de Él y es para Él; todo lo hemos recibido de sus manos. El Salmo 118.25b lo confirma: «Te ruego, oh Jehová, que nos haga PROSPERAR ahora» (mayúsculas añadidas).

El salmista decía: ¡Te ruego Jehová! Es Jehová, el Dios Todopoderoso que nos prospera y nos bendice; afirmamos que si amamos al pueblo de Dios, Israel, y su ciudad eterna, Jerusalén y oramos por su paz, también seremos bendecidos, pues si amamos lo que Dios ama, también seremos prosperados. El salmo 122.6 afirma: «Pedid por la paz de Jerusalén, sean PROSPERADOS los que te aman» (mayúsculas agregadas). Ame y desee lo que Dios ama, entonces será prosperado y bendecido grandemente y la mano de Dios, por fe, traerá la prosperidad divina a su vida.
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
Job 8.5-7 que dice: «Sí tu de mañana buscares a Dios, y rogares al Todopoderoso (una vida de oración diaria); sí fueres limpio y recto (una vida de santidad e integridad en todas las áreas), ciertamente luego se despertará por ti (Dios abrirá puertas), y hará próspera (bendecirá) la morada (el ministerio) de tu justicia (una vida justa). Y aunque tu principio haya sido pequeño (su inicio y el mío en el ministerio), tu postrer estado (al cabo de los años) será muy grande (Dios le prosperará y bendecirá grandemente)» (interpretación hecha por el autor).
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
La voluntad de Dios es prosperarnos. Después de 400 años, Él sacó al pueblo de Israel de la miseria y de la esclavitud de Egipto, lo llevó a la tierra prometida. Ellos lo obtuvieron mediante una promesa hecha directamente por Dios mismo, tomaron posesión por medio del poder de Dios que los hizo vencer las batallas por medio de Josué. La misma promesa es para nosotros hoy. Él desea bendecirnos en todas las áreas de nuestras vidas, juntamente con nuestras familias, en el área espiritual, material y ministerial. Su propósito es sacarnos de la miseria y de la esclavitud en estas tres áreas y llevarnos a disfrutar de su plena bendición
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
La Palabra dice en Apocalipsis 2.23, en relación con Cristo: «Yo soy el que escudriña la mente». Él sabe lo que pensamos, lo que está en nuestra mente y su deseo es que seamos libres de todo lo que nos estorba, sea del mundo o de enfermedades. Por último, Jesús haciendo alusión al primer mandamiento, dijo en Marcos 12.30: «Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas» (énfasis añadido por el autor). La palabra mente proviene del griego dianoia, que literalmente es la «facultad de pensar». Dianoia está compuesta por nous , «mente» y dia, «mediación de». La palabra sugiere «entendimiento, reflexión, percepción, sentido de penetración, meditación y la facultad del pensamiento». Dios quiere que nuestra facultad de pensar esté en Él, que nuestro entendimiento esté enfocado en Él, que nuestra reflexión sea de Él, que nuestra percepción sea de las cosas de Él, que nuestra penetración sea en su Palabra, que nuestra meditación esté solamente en Él, y que nuestros pensamientos provengan de Él… Para ello, nuestra MENTE debe ser completamente SANA y libre de toda enfermedad, sea física o espiritual.
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
Usted debe saber que las heridas interiores nos separan de Dios, así que necesitamos sanidad interior. El resentimiento, la amargura y la falta de perdón son motivo suficiente para que Dios no escuche sus oraciones y que tenga trastornos emocionales. Hebreos 12.15 dice claramente: «Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados». Tal vez usted no ha perdonado a alguna persona que le hizo daño, por ello está atado a la ira, al odio, tristeza, dolor, resentimiento o amargura. Necesita perdonar para obtener la sanidad interior.
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
Jesús habló a la mujer que derramó sus lágrimas a sus pies y al besarle lo ungió con perfume, «Pero él dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, ve en paz», Lucas 7.50. Todo es fe en la vida cristiana, tiene que creerlo. Jesús preguntó a sus discípulos al reprender los vientos y el mar: «¿Dónde está vuestra fe?», Lucas 8.25. El Señor le pregunta hoy lo mismo: usted, ¿está listo para recibir su sanidad por medio de la fe? Más tarde los apóstoles pidieron a Cristo: «Auméntanos la fe», Lucas 17.5. Necesitamos decir lo mismo, necesitamos creer, necesitamos humillarnos y reconocer que necesitamos aumentar nuestra fe para recibir grandes cosas, incluyendo nuestra sanidad. Cristo le dijo a Pedro, y al mismo tiempo nos habla a nosotros en Lucas 22.32 para que no nos encuentre sin fe, «Pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte». No debemos faltar en nuestra fe, ni vacilar o dudar, pues el espíritu de incredulidad es real e irá a bloquearle las bendiciones. Nunca alcanzaremos nada del Señor si nosotros no creemos, pues Santiago 1.6-8 dice claramente: «Pero pida con fe, no dudando nada, porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos»
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
Jeremías 33.6 también dice: «He aquí que yo les traeré sanidad y medicina; y los curaré, y les revelaré abundancia de paz y de verdad». El deseo del corazón de Dios es que usted sea sanado, sea físicamente de todas sus enfermedades, sea emocionalmente de sus heridas interiores, sea mentalmente de todo problema que usted pueda tener. Dice que Él traerá estas bendiciones a su vida, al darle paz y consuelo; la medicina que Dios aplica es de ámbito espiritual, Su poder puede quitar la tribulación y angustia que usted está pasando y llevarle a recibir, por la fe, toda sanidad que está disponible en la Palabra de Dios. Esta es su promesa, usted debe creer, por fe, que será hecho.
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
1 Corintios 10.13: «No os ha sobrevenido ninguna TENTACIÓN que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser TENTADOS más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la TENTACIÓN la salida para que podáis soportar» (mayúsculas agregadas). ¡Aquí está la promesa del Señor! Dios nunca permitirá algo que esté más allá de nuestras fuerzas; es imposible, Él no puede ir contra su Palabra.

Al ser tentado, si piensa que no puede vencer, corra a los pies de Cristo y arrodillado, en oración, reprenda en su mente todo espíritu tentador que venga a hacerle caer. Si fracasa en algún momento, no se desanime, vuelva a Él con arrepentimiento. Él le perdonará. Intente nuevamente, levántese y siga caminando. La vida cristiana es una batalla espiritual constante, así será hasta que estemos en su presencia. Siga luchando y por la fe vencerá la tentación; si le falla a Cristo en alguna ocasión con sus ojos y pensamientos, vuelva a Él inmediatamente con lágrimas, sollozos, en verdadero arrepentimiento; Él le recibirá y jamás le rechazará. Él entiende su lucha: No huya de Él, corra a Él, no se vaya de Él, vaya a Él. Tome las armas de la oración, el ayuno, la lectura diaria de la Palabra de Dios; viva una vida recta, limpia y verá que será un gran vencedor en Cristo Jesús.
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
Usted es llamado para vivir una vida cristiana completamente libre de toda opresión; cuando Cristo murió en la cruz y resucitó, garantizó liberación total, incluso de lo que pueda traer aflicción a su alma, cuerpo y espíritu. Así como los judíos liberaban a los esclavos cada cincuenta años, nosotros ya fuimos dejados en libertad por Cristo mediante su sacrificio expiatorio en la cruz y su triunfo por medio de la resurrección de los muertos. Usted tiene el poder, la autoridad de reclamar liberación por medio de la fe a todas las áreas de su vida que fueron afectadas antes de su conversión al Señor, es su derecho. Ya fue comprada y pagada la deuda de su esclavitud mediante la sangre de Cristo derramada en el Calvario. Efesios 1.7 explica: «en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados, según las riquezas de su gracia». Usted ya fue redimido, comprado con precio de sangre, fue pagada la redención por su vida, y por la fe tiene la autoridad de reclamar su libertad en todas las áreas de su vida, incluso en aquellas que tal vez aún no la ha obtenido.

Al salvarle, la Biblia dice que: «De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas» (2 Corintios 5.17, énfasis añadido por el autor). La palabra nuevas proviene del griego kairos, que significa «nuevo, no usado, fresco, novedoso». La Palabra de Dios utiliza el término «nuevo» en cuanto a la forma o calidad. Usted fue hecho de nuevo, lavado, perdonado, redimido y justificado.
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
La fe que mueve la mano de Dios para la salvación
Isaías 59.1 asegura que la mano de Dios está activa para salvar: «He aquí que no se ha acortado la mano de Jehová para salvar, ni se ha agravado su oído para oír» (énfasis añadido por el autor). ¡Dios salvó ayer, salva hoy y salvará mañana! Esta es su promesa: que su mano se mueve cuando usted, yo, o cualquiera, por fe, clamamos por salvación; está disponible, pues todo aquél que invocare el nombre del Señor será salvo, es lo que dice la Escritura. Es por la fe que se mueve la mano de Dios para la salvación. También 2 Corintios 6.2 afirma: «En tiempo aceptable te he oído, y en día de salvación te he socorrido».
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
Hechos 16.31 dice así: «Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo tú y tu casa», esta es la promesa de Dios para usted y sus familiares. Cuando el apóstol Pablo predicó al carcelero de Filipos, no solamente él fue salvo, sino toda su familia. El versículo 32 dice: «Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa». El evangelio alcanzó a todos los miembros de su familia; la conversión de este hombre y de su familia fueron tan rápidas y radicales que el versículo 33 relata: «y en seguida se bautizó él con TODOS LOS SUYOS
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
La Palabra de Dios dice que usted debe creer en Cristo y entregarle su corazón, debe depositar su fe en su Palabra, aceptarlo como su Salvador y Señor. La palabra creyeres proviene del griego pisteuo, que es la forma verbal de pistis que es FE. Significa confiar en, tener fe en, estar plenamente convencido de, reconocer
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
La Palabra de Dios dice que usted debe creer en Cristo y entregarle su corazón, debe depositar su fe en su Palabra, aceptarlo como su Salvador y Señor. La palabra creyeres proviene del griego pisteuo, que es la forma verbal de pistis que es FE. Significa confiar en, tener fe en, estar plenamente convencido de, reconocer, depender de alguien. Pisteuo es más que creer en las doctrinas de la iglesia o en artículo de fe. Expresa dependencia y confianza personal: que viene después de la conversión por medio de la obediencia. El vocablo implica sometimiento a la voluntad de Dios y una confesión positiva del señorío de Jesús.
Willson Barrientoscompartió una citahace 2 años
1. La fe se centra en Cristo.
Efesios 3.11, 12 cita: «Conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor, en quien tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en él». La fe es Cristocéntrica. En Él tenemos seguridad, Él es la razón de nuestra fe. Colosenses 1.4 dice: «Habiendo oído de vuestra fe en Cristo Jesús». ¡La fe es en Él! No en nosotros mismos, ni en nuestra experiencia o en nuestra sabiduría, no en nuestra capacidad, sino en Él. Colosenses 2.5b también afirma: «…gozándome y mirando vuestro buen orden y la firmeza de vuestra fe en Cristo».

2. La fe se centra en la Palabra de Dios.
Romanos 10.17 explica: «Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios». Es por medio de leer, estudiar y escuchar la Palabra de Dios, que su fe crecerá. La fe no es tener una idea de que Cristo existe o saber algo sobre Cristo, es creer personalmente en Él; la fe no es un salto a la oscuridad, es la lógica de la Palabra de Dios que es alimentada y nutrida por su poder. La fe no es esperanza, ambas están relacionadas, mas no son lo mismo: esperanza es el deseo del corazón, fe es el fundamento; la esperanza dice: «Yo espero ir al cielo», la fe dice: «¡Yo iré al cielo!» La fe no es una emoción, es una convicción que da el Espíritu Santo. La fe no es un principio inerte, estático, quieto; la fe es viva, es real. Hebreos 4.12 declara: «Porque la palabra de Dios es viva y eficaz» (énfasis hecho por el autor). ¡Es viva! La palabra «eficaz» proviene del griego energes, de la cual se deriva la palabra «enérgico». Energes es algo en acción: activo y efectivo, es lo opuesto de la palabra griega argos: «ocioso, inactivo e ineficaz». Ponga este concepto dentro de su mente, espíritu, alma y corazón: Si nuestra fe es una semilla viva, nacida de la confianza en Dios, nutrida por el Espíritu Santo y regada por la Palabra de Dios, ella producirá frutos en nuestras vidas. ¿Cuáles frutos? Gálatas 5.22, 23 esclarece: «Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, FE, mansedumbre y templanza» (mayúsculas agregadas por el autor).
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