Libros
Juan Opazo

El hilo de la vida

¿Cómo ocurre la formación de nuevas especies? ¿Por qué somos tan distintos a los chimpancés si nuestros genomas son tan similares? ¿Es correcto decir que los seres humanos descendemos de los primates hoy vivos? ¿Sabías que las serpientes tenían cuatro extremidades y las fueron perdiendo a lo largo del tiempo? ¿Cuál es la importancia del genetista suizo Friedrich Miescher? ¿Sabías que si desenrollamos todo nuestro material genético podríamos ir y volver casi cincuenta veces entre la Tierra y el sol?

El destacado biólogo evolutivo Juan C. Opazo ahonda en uno de los misterios más profundos y asombrosos: el ADN, la molécula que encierra la esencia misma de la vida. Dirigido a todo público, este ensayo explica aspectos fundamentales del origen de las especies y, al mismo tiempo, desmitifica algunas concepciones muy arraigadas como la supuesta superioridad evolutiva de algunas especies sobre otras. El hilo de la vida es un libro tan entretenido como asombroso. La puerta a un universo que apenas nos asomamos. La posibilidad de entender cómo —al igual que un mueble prefabricado— los seres vivos cargamos nuestro propio manual de instrucciones.
113 páginas impresas
Publicación original
2025
Año de publicación
2025
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Citas

  • Pato Pereyracompartió una citahace 3 meses
    si bien la respuesta puede sonar compleja, podemos adelantar que el ADN es un polímero, es decir, una sustancia hecha a partir de la combinación de unidades básicas (quizás ya escuchaste esa palabra para cosas de la vida cotidiana como el teflón, nylon o PVC que también son polímeros). El ADN está compuesto por la combinación de cuatro unidades básicas llamadas nucleótidos: adenina, timina, guanina y citosina. Su nombre se lo debemos Richard Altmann y el aislamiento de las unidades básicas al bioquímico Albrecht Kossel (1853-1927), quien en 1910 fue reconocido con el Premio Nobel.
  • Pato Pereyracompartió una citahace 10 meses
    La época en la que Miescher aisló la nucleína, hoy conocida como ADN, fue un tiempo rico en avances científicos que hoy reconocemos como trascendentales. Y aunque el descubrimiento del ADN tiene la misma o mayor importancia, no se destaca de la misma manera que la publicación de El origen de las especies (1859) por Charles Darwin (1809-1882); el descubrimiento de las leyes de la herencia (1886) de Gregor Mendel (1822-1844); la descripción de la forma y el comportamiento de los cromosomas durante las distintas etapas de la división celular (1878) por Walther Flemming (1843-1905); la teoría celular en 1838 por Theodor Schwann (1810-1882) y Matthias Schleiden (1804-1881); la expresión “omnis cellula e cellula” (toda célula proviene de otra célula) en 1825 por François-Vincent Raspail (1794-1878), posteriormente atribuida en 1885 a Rudolph Virchow (1821-1902); o la demostración de Édouard van Beneden (1846-1910) que el número de cromosomas es constante en las células de un individuo, que el número de cromosomas es distinto en distintas especies y que los gametos tienen la mitad de la dotación cromosómica (1910). No parece existir, por ejemplo, el mismo reconocimiento para Friedrich Miescher cuando se cumple su natalicio, o para los 150 años de la publicación del aislamiento del ADN
  • Pato Pereyracompartió una citahace 10 meses
    De lo antes mencionado se desprende que los seres humanos no descienden de los chimpancés o bonobos, ni de ninguna otra especie hoy viviente, sino de un ancestro que hoy no existe, y del cual, además, se originaron los chimpancés y bonobos
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