Citas de “Jane Eyre” de Charlotte Brontë

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b3561586986compartió una citahace 4 años
Amable lector: ¡ojalá no sientas nunca lo que yo sentí entonces! ¡Ojalá no llores nunca las ardientes y tumultuosas lágrimas que yo lloré en aquella ocasión! ¡Ojalá no eleves nunca al cielo una plegaria tan desesperada y angustiosa como la que entonces brotó de mis labios! ¡Ojalá no te veas nunca en el caso de ser instrumento del dolor de aquel a quien amas, como me sucedía a mí!

nota 1

Lavis Ayon Noriega
Lavis Ayon Noriegacompartió una citahace 3 años
Te quiero más de lo que te imaginas, pero no deseo caer en las complicaciones que produce no refrenar el sentimiento.
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b2221453274compartió una citahace 3 años
Se supone generalmente que las mujeres son más tranquilas, pero la realidad es que las mujeres sienten igual que los hombres, que necesitan ejercitar sus facultades y desarrollar sus esfuerzos como sus hermanos masculinos, aunque ellos piensen que deben vivir reducidas a preparar budines, tocar el piano, bordar y hacer punto, y critiquen o se burlen de las que aspiran a realizar o aprender más de lo acostumbrado en su sexo.
Lavis Ayon Noriega
Lavis Ayon Noriegacompartió una citahace 3 años
El más verdadero amor que nadie ha jamás sentido inflama mi corazón y acelera sus latidos. Soy feliz cuando la veo e infeliz cuando ha partido. Si tarda en llegar, inquieto, se hiela en mi sangre el ritmo. Por la indecible ventura de verme correspondido, yo haría lo que no haría ningún otro ser nacido.
Lavis Ayon Noriega
Lavis Ayon Noriegacompartió una citahace 3 años
Por ese amor cruzaré los infinitos abismos que nos separan; del mar los hirvientes remolinos; como un salteador, yo me arrojaré al camino y atropellaré por todo lo que pueda desunirnos; obstáculos venceré; desafiaré peligros; con razón o sin razón, sin miedo a premio o castigo.
Lavis Ayon Noriega
Lavis Ayon Noriegacompartió una citahace 3 años
Nunca había pensado que pudiera temblar de aquel modo ante su presencia, que perdiera así la voz y hasta el movimiento al verle.
Lavis Ayon Noriega
Lavis Ayon Noriegacompartió una citahace 3 años
Es inútil aconsejar calma a los humanos cuando experimentan esa inquietud que yo experimentaba. Si necesitan acción y no la encuentran, ellos mismos la inventarán.
Lavis Ayon Noriega
Lavis Ayon Noriegacompartió una citahace 3 años
A mí me parece que la vida es demasiado corta para perderla en odios infantiles y en recuerdos de agravios.
Kathy bbass
Kathy bbasscompartió una citahace 14 horas
El incidente había pasado ya para mí. Aunque poco novelesco y nada importante, había significado, sin embargo, un cambio, aunque breve, en mi monótona vida. Mi ayuda había sido solicitada y útil y me alegraba de haberla podido prestar.
Kathy bbass
Kathy bbasscompartió una citahace 15 horas
Se supone generalmente que las mujeres son más tranquilas, pero la realidad es que las mujeres sienten igual que los hombres, que necesitan ejercitar sus facultades y desarrollar sus esfuerzos como sus hermanos masculinos, aunque ellos piensen que deben vivir reducidas a preparar budines, tocar el piano, bordar y hacer punto, y critiquen o se burlen de las que aspiran a realizar o aprender más de lo acostumbrado en su sexo.
Claudia Ht
Claudia Htcompartió una citahace 16 horas
Cogí un libro de cuentos árabes y comencé a leer. Pero no sabía lo que leía. Me parecía ver mis propios pensamientos en las páginas que otras veces se me figuraban tan fascinadoras
Claudia Ht
Claudia Htcompartió una citahace 16 horas
El corazón humano necesita recibir y dar afecto
Kathy bbass
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Me besó, la besé, y ambas nos dormimos en seguida. Cuando me desperté era de día. Noté en torno mío un movimiento inusitado. Una celadora me llevaba en brazos al dormitorio a través de los corredores.
No me reprendieron por salir de mi habitación. Todos estaban demasiado ocupados para pensar en minucias. No se me dio explicación, ni contestación alguna a mis muchas preguntas. Pero un día o dos más tarde me enteré de que, al volver Miss Temple á su alcoba, me encontró tendida en la camita, con la cabeza sobre el hombro de Helen y mis brazos rodeando su cuello. Yo estaba dormida y Helen estaba... muerta.
Kathy bbass
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—Soy feliz, Jane. No creas que me he disgustado cuando he oído decir que iba a morir. Todos hemos de morir alguna vez. Además, esta enfermedad no es cruel: hace sufrir poco y no perturba los sentidos. No dejo quienes me lloren. Tengo padre, pero últimamente ha vuelto a casarse y no me echará gran cosa de menos. Muriendo joven, me evito muchos sufrimientos. Yo no tengo cualidades ni dotes para abrirme camino en el mundo y estaría siempre, si viviese, cometiendo errores.
Kathy bbass
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Y en mi mente se elevó un pensamiento nuevo en mí hasta entonces:
"¡Qué triste es estar enfermo, en peligro de muerte! El mundo es hermoso. ¡Qué terrible debe de ser que le arrebaten a uno de él para ir a parar Dios sabe dónde!"
Kathy bbass
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a la infección y cincuenta de las ochenta alumnas tuvieron que guardar cama. Las clases se suspendieron, la disciplina se relajó. Las pocas que no enfermamos gozábamos de libertad casi ilimitada. Los médicos habían prescrito ejercicio al aire libre para conservar la salud, y aun sin tal prescripción hubiéramos estado en libertad por falta de personal suficiente para vigilarnos. Miss Temple pasaba el día en el dormitorio de las enfermas y sólo lo abandonaba por la noche para descansar algunas horas. Las profesoras estaban ocupadas con los preparativos de la marcha de las afortunadas muchachas que tenían parientes que podían sacarlas de allí para evitar el contagio. Muchas, casi todas, sólo salieron del colegio para ir a morir a sus casas; otras fallecieron en Lowood y fueron enterradas rápidamente y sin aparato. La naturaleza de la epidemia no consentía dilaciones

justo a la epidemia que estamos viviendo mundialmente

Kathy bbass
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Pero si el lugar tenía ahora un encantador aspecto, sus condiciones sanitarias no eran tan encantadoras.
El profundo bosque en que Lowood estaba situado era, con sus aguas estancadas y su humedad, un foco de infecciones, cuando empezó la primavera, el tifus penetró en los dormitorios y en los cuartos de estudio donde nos apiñábamos; y, en mayo, el colegio estaba convertido en un hospital.
La casi extenuación física originada por la escasez de alimentos, los fríos sufridos, el descuido, la escasa higiene, habían predispuesto a todas
Kathy bbass
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La semana siguiente a estos sucesos, Miss Temple recibió la contestación de Mr. Lloyd. Este corroboraba cuanto yo había afirmado. Miss Temple convocó a toda la escuela y manifestó que, habiendo indagado sobre la verdad de las imputaciones que se hicieran contra Jane Eyre, tenía la satisfacción de manifestar que los cargos no respondían a la realidad y que yo quedaba limpia de toda tacha. Las profesoras me dieron la mano y me besaron y un murmullo de satisfacción corrió a lo largo de las filas de mis compañeras.
Claudia Ht
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Mrs. Reed: a usted le debo bastantes sufrimientos mentales... Pero la perdono, porque sé que ignoraba usted lo que hacía y que, cuando me sometía a aquella tortura, pensaba corregir mis malas inclinaciones
Kathy bbass
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Además, Jane...
Y se interrumpió.'
—¿Qué Helen? —pregunté, poniendo mi mano entre las suyas.
Ella me acarició los dedos, como para calentármelos, y prosiguió:
—Aunque todo el mundo te odiase, mientras tu conciencia estuviese tranquila, nunca, créelo, te faltarían amigos.
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