Juan Rulfo

El Llano En Llamas

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Fernandacompartió una citahace 4 años
Allí estaba la luna. Enfrente de ellos. Una luna grande y colorada que les llenaba de luz los ojos y que estiraba y oscurecía más su sombra sobre la tierra.
Marcos Villaloboscompartió una citahace 7 meses
amarrará mis manos; pero dice que porque
Jesús Emiliano Hernández Garcíacompartió una citael año pasado
en la casa de esa mujer que le dicen la Tambora
Fanny Vargascompartió una citael año pasado
Tengo paciencia y tú no la tienes, así que ésa es mi ventaja. Tengo mi corazón que resbala y da vueltas en su propia sangre, y el tuyo está desbaratado, revenido y lleno de pudrición. Ésa es también mi ventaja
Ariana Vilchiscompartió una citahace 2 años
– Me acuerdo que te besaba en las corvas. Y que tú decías que allí no, porque sentías cosquillas. ¿Todavía tienes hoyuelos en la corva de las piernas?
– Mejor cállate, Lucas Lucatero. Dios no te perdonará lo que hiciste conmigo. Lo pagarás caro.
Ariana Vilchiscompartió una citahace 2 años
– No sigas diciendo cosas, Lucas. Ayer me confesé y tú me estás despertando malos pensamientos y me estás echando el pecado encima.
Ariana Vilchiscompartió una citahace 2 años
– Pero yo no. ¿Cómo dices que te llamabas?
Ariana Vilchiscompartió una citahace 2 años
Pero yo no. ¿Cómo dices que te llamabas?
Ariana Vilchiscompartió una citahace 2 años
¿Para qué me alborotas otra vez? Yo ya hasta me
Ariana Vilchiscompartió una citahace 2 años
– ¿Y tu marido qué dice?
– Yo no tengo marido, Lucas. ¿No te acuerdas que fui tu novia? Te esperé y te esperé y me quedé esperando. Luego supe que te habías casado. Ya a esas alturas nadie me quería.
Ariana Vilchiscompartió una citahace 2 años
Y la gente aquella que parecía
Ariana Vilchiscompartió una citahace 2 años
lo que es eso de barbacoa.
Ariana Vilchiscompartió una citahace 2 años
comentarios de cómo se había comido el guajolote y de que si había chupado los huesos y de cómo era de rápido para levantar una tortilla tras otra rociándolas con salsa de guacamole; en todo se fijaron. Y él tan tranquilo, tan serio, limpiándose las manos en los calcetines para no ensuciar la servilleta que sólo le sirvió para espolvorearse de vez en vez los bigotes. Y después, cuando el ponche de granada se les subió a la cabeza, comenzaron a cantar todos en coro.
Ariana Vilchiscompartió una citahace 2 años
Oye, Melitón, ¿cuál fue la canción que estuvieron repite y repite como disco rayado?
– Fue una que decía: «No sabes del alma las horas de luto.»
Ariana Vilchiscompartió una citahace 2 años
Oye, Melitón, ¿como cuánto dinero nos costó darles de comer a los acompañantes del gobernador?
– Algo así como cuatro mil pesos.
– Y eso que nomás estuvieron un día y en cuanto se les hizo de noche se fueron, si no, quién sabe hasta qué alturas hubiéramos salido desfalcados, aunque eso sí, estuvimos muy contentos: la gente estaba que se le reventaba el pescuezo de tanto estirarlo para poder ver al gobernador y haciendo comenta
Ariana Vilchiscompartió una citahace 2 años
La cuestión está en que al menos venga a ver lo que sucede, y no que se esté allá metido en su casa, nomás dando órdenes. En viniendo él, todo se arregla, y la gente, aunque se le haya caído la casa encima, queda muy contenta con haberlo conocido. ¿O no es así, Melitón?
– Eso que ni qué.
Ariana Vilchiscompartió una citahace 2 años
Todos ustedes saben que nomás con que se presente el gobernador, con tal de que la gente lo mire, todo se queda arreglado.
Ariana Vilchiscompartió una citahace 2 años
Entonces fue allí ni más ni menos donde me agarró el temblor ese que les digo y cuando la tierra se pandeaba todita como si por dentro la estuvieran rebullendo.
Ariana Vilchiscompartió una citahace 2 años
Así, aunque siguió manteniendo sus rencores, se le fue mermando el odio, hasta convertir sus dos vidas en una viva soledad.
Ariana Vilchiscompartió una citahace 2 años
Y ustedes y yo y todos sabemos que el tiempo es más pesado que la más pesada carga que puede soportar el hombre.
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