impugnado rescate bancario (conocido como Fobaproa), que salvaría de la bancarrota a los financieros mexicanos y dejaría noventa y cinco por ciento de la banca en manos extranjeras, se aprobó en el Congreso en la madrugada del 12 de diciembre de 1999, día de la Virgen de Guadalupe. Lo mismo ocurrió en 2013 con la privatización de la industria petrolera