Citas de “Kafka y la muñeca viajera” de Jordi Sierra I Fabra

Alaide Mo
Alaide Mocompartió una citahace 2 años
Quien tiene miedo no vive, agoniza.
adelizfany
adelizfanycompartió una citael mes pasado
–Espera, espera, ¡qué tonto soy! ¿Cómo se llama tu muñeca?

–Brígida.

–¿Brígida? ¡Por supuesto! –soltó una risa de lo más convincente–. ¡Es ella, sí! No recordaba el nombre, ¡perdona! ¡Qué despistado soy a veces! ¡Con tanto trabajo!

La niña abrió sus ojos.

–Tu muñeca no se ha perdido –dijo Franz Kafka alegremente–. ¡Se ha ido de viaje!
Patricia Torres
Patricia Torrescompartió una citahace 3 meses
Era guapa, como todas las niñas pequeñas. Guapa por ser primavera de la vida.

>:( a las niñas no se les dice guapas

Yo
Yocompartió una citahace 4 meses
el futuro no es un problema por resolver, sino un misterio por descubrir.
Ale Castañeda.
Ale Castañeda.compartió una citahace 5 meses
. Cuando la vida florece todo son ventanas y puertas abiertas. En sus ojos más bien había dolor, pena, tristeza, una soterrada emoción que la llevaba a tener la sensibilidad a flor de piel.
Ale Castañeda.
Ale Castañeda.compartió una citahace 5 meses
desconsolada, tan angustiada que parecía reunir en su rostro todos los pesares y las congojas del mundo
Elyse Hernández
Elyse Hernándezcompartió una citahace 7 meses
parque Steglitz, dejando volar tu imaginación para acompañarme en mis peripecias a la búsqueda de mis sueños. Y es que los sueños son la base de la vida. Sin sueños no somos más que cuerpos perdidos que vagan por lo cotidiano. No olvides nunca que soy libre porque tú fuiste libre y me comunicaste esa felicidad. Algún día, cuando deje de escribirte...»
–¿Por qué va a dejar de escribirme? –se envaró Elsi.
–No sé, déjame que siga.
–Está triste –musitó con el rostro atravesado por un rictus de seriedad.
–Yo no lo creo así.
–Pues lo está –insistió la niña.
–¿En qué lo notas?
–Habla de cosas diferentes.
Era una buena carta. De las más bonitas que había escrito. Y seguía el plan diseñado para poner punto final a la correspondencia de Brígida.
Sin embargo... Bueno, tal vez sí.
Rezumaba el prematuro aroma del adiós.
Y ella lo había captado.
–Una persona no siempre tiene ganas de reír, o de cantar. A veces se detiene y, simplemente, se siente en paz. ¿No te ha dicho al comenzar que está en mitad de la sabana africana, rodeada por esa inmensa tierra salvaje y maravillosa? Es como si la oyeras suspirar, ¿no te parece? Yo creo que es una carta muy hermosa.
–Lo es, pero suena distinta.
–Creo que Brígida está creciendo –repuso con tacto–. Y tú también, si eres capaz de darte cuenta de esa diferencia.
–¿Y qué ocurre cuando las niñas y las muñecas crecen?
«Se olvidan de que un día fueron niñas y muñecas», pensó.
Pero no se lo dijo.
Elyse Hernández
Elyse Hernándezcompartió una citahace 7 meses
parque Steglitz, dejando volar tu imaginación para acompañarme en mis peripecias a la búsqueda de mis sueños. Y es que los sueños son la base de la vida. Sin sueños no somos más que cuerpos perdidos que vagan por lo cotidiano. No olvides nunca que soy libre porque tú fuiste libre y me comunicaste esa felicidad. Algún día, cuando deje de escribirte...»
–¿Por qué va a dejar de escribirme? –se envaró Elsi.
–No sé, déjame que siga.
–Está triste –musitó con el rostro atravesado por un rictus de seriedad.
–Yo no lo creo así.
–Pues lo está –insistió la niña.
–¿En qué lo notas?
–Habla de cosas diferentes.
Era una buena carta. De las más bonitas que había escrito. Y seguía el plan diseñado para poner punto final a la correspondencia de Brígida.
Sin embargo... Bueno, tal vez sí.
Rezumaba el prematuro aroma del adiós.
Y ella lo había captado.
–Una persona no siempre tiene ganas de reír, o de cantar. A veces se detiene y, simplemente, se siente en paz. ¿No te ha dicho al comenzar que está en mitad de la sabana africana, rodeada por esa inmensa tierra salvaje y maravillosa? Es como si la oyeras suspirar, ¿no te parece? Yo creo que es una carta muy hermosa.
–Lo es, pero suena distinta.
–Creo que Brígida está creciendo –repuso con tacto–. Y tú también, si eres capaz de darte cuenta de esa diferencia.
–¿Y qué ocurre cuando las niñas y las muñecas crecen?
«Se olvidan de que un día fueron niñas y muñecas», pensó.
Pero no se lo dijo
Elyse Hernández
Elyse Hernándezcompartió una citahace 7 meses
parque Steglitz, dejando volar tu imaginación para acompañarme en mis peripecias a la búsqueda de mis sueños. Y es que los sueños son la base de la vida. Sin sueños no somos más que cuerpos perdidos que vagan por lo cotidiano. No olvides nunca que soy libre porque tú fuiste libre y me comunicaste esa felicidad. Algún día, cuando deje de escribirte...»
–¿Por qué va a dejar de escribirme? –se envaró Elsi.
–No sé, déjame que siga.
–Está triste –musitó con el rostro atravesado por un rictus de seriedad.
–Yo no lo creo así.
–Pues lo está –insistió la niña.
–¿En qué lo notas?
–Habla de cosas diferentes.
Era una buena carta. De las más bonitas que había escrito. Y seguía el plan diseñado para poner punto final a la correspondencia de Brígida.
Sin embargo... Bueno, tal vez sí.
Rezumaba el prematuro aroma del adiós.
Y ella lo había captado.
–Una persona no siempre tiene ganas de reír, o de cantar. A veces se detiene y, simplemente, se siente en paz. ¿No te ha dicho al comenzar que está en mitad de la sabana africana, rodeada por esa inmensa tierra salvaje y maravillosa? Es como si la oyeras suspirar, ¿no te parece? Yo creo que es una carta muy hermosa.
–Lo es, pero suena distinta.
–Creo que Brígida está creciendo –repuso con tacto–. Y tú también, si eres capaz de darte cuenta de esa diferencia.
–¿Y qué ocurre cuando las niñas y las muñecas crecen?
«Se olvidan de que un día fueron niñas y muñecas», pensó.
Pero no se lo dijo.
–Lo hermoso de crecer es que cada día suceden cosas nuevas, y la vida es un regalo
Elyse Hernández
Elyse Hernándezcompartió una citahace 7 meses
–¿Y qué ocurre cuando las niñas y las muñecas crecen?
«Se olvidan de que un día fueron niñas y muñecas», pensó.
Elyse Hernández
Elyse Hernándezcompartió una citahace 7 meses
Una persona no siempre tiene ganas de reír, o de cantar. A veces se detiene y, simplemente, se siente en paz.
Elyse Hernández
Elyse Hernándezcompartió una citahace 7 meses
miedo es algo malo y perverso que limita la libertad.
Elyse Hernández
Elyse Hernándezcompartió una citahace 7 meses
Es un universo de soles y lunas, días encadenados, llenos de paces, amores y caricias.
Elyse Hernández
Elyse Hernándezcompartió una citahace 7 meses
Los pequeños quieren creer. Necesitan creer. En su mundo no existe, todavía, la desconfianza humana
Elyse Hernández
Elyse Hernándezcompartió una citahace 7 meses
¿Por qué el dolor infantil es tan poderoso
Elyse Hernández
Elyse Hernándezcompartió una citahace 7 meses
niños eran materia reservada, entes de alta peligrosidad, un conjunto de risas y lágrimas alternativas, nervios y energías a flor de piel, preguntas sin límite y agotamiento absoluto
lisreyesm2812
lisreyesm2812compartió una citahace 7 meses
Y la esperanza era más necesaria que la realidad.
Bianca Beltrán
Bianca Beltráncompartió una citahace 8 meses
Y es que los sueños son la base de la vida. Sin sueños no somos más que cuerpos perdidos que vagan por lo cotidiano.
Bianca Beltrán
Bianca Beltráncompartió una citahace 8 meses
Quien tiene miedo no vive, agoniza.
Bianca Beltrán
Bianca Beltráncompartió una citahace 8 meses
Y el miedo es algo malo y perverso que limita la libertad.
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