que un sistema pueda describirse a partir de la mecánica cuántica, normalmente su masa (m), velocidad (v) y distancia (d) deben ser del orden de la constante de Planck (h) [6,626 × 10-34 julio-segundos]”, es decir, más que diminuto. Y añade que, según ha calculado un científico, “la masa de las moléculas de los neurotransmisores, y su velocidad cuando recorren la distancia de las sinapsis, vienen a ser de dos órdenes de magnitud mayores de lo que tendrían que ser para que actuaran sobre ellas las fuerzas cuánticas.”26 Es decir, que nuestros procesos mentales parecen quedar definitivamente condenados a la prisión determinista de la física newtoniana de siempre.