Marisa Mendoza, Olivia Mendoza, Sayuri Herrera, Nayeli García y yo viajamos a la Normal de Ayotzinapa para estar presentes en la ceremonia que se organizó para despedir al GIEI. Sólo vamos mujeres. Aunque ha habido compañeros solidarios que se aprestan para conducir, noventa por ciento de las diligencias que ha requerido este caso han sido hecho por mujeres. Nunca falta quién pregunte: ¿Van solas?
A finales de febrero dos mochileras argentinas fueron drogadas, violadas y asesinadas mientras cruzaban Ecuador en su viaje. Además de la indignación que el hecho levantó en redes sociales también hubo una consigna que se hizo escuchar en medio de todo: “No iban solas, iban juntas”, lo cual puso en cuestión la creencia, decimonónica hay que decirlo, de que las mujeres que no viajan con un hombre van solas, sin nadie que las proteja. ¿Es que en este país, en pleno siglo XXI, la presencia de un hombre evita desapariciones forzadas, secuestros o ejecuciones? Vamos mujeres porque así son las cosas. Ejecutaron a Julio; Marisa y Melisa son las que quedaron. Melisa tiene dos años. Marisa tiene que hacerlo. Sayuri fue quien tomó el caso.