Por otra parte, la atmósfera no envuelve la Tierra de manera homogénea y uniforme, sino que en los polos alcanza la menor altura, y en el Ecuador, la máxima, de modo que adopta una forma que no es exactamente esférica. Con todo, esto no altera su estratificación, término que hace referencia a las distintas capas de aire, dentro de cada una de las cuales tiene las mismas características químicas, físicas y térmicas. La primera capa es la troposfera. Va desde el nivel del mar hasta una altitud de unos 7.000 m, en los polos, y de 17.000 a 20.000 m, en el Ecuador.
La troposfera constituye la parte de la atmósfera en la que vivimos todos nosotros, y tiene una temperatura media al nivel del mar de 15 °C y, en sentido ascendente, una variación de temperatura (gradiente término vertical) del orden de 6,5 °C menos cada 1.000 m.