Antonio Machado

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    b5551182547compartió una citael año pasado
    no somos nada.
    Donde acaba el pobre río, la inmensa mar nos espera.”
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    Yo iba haciendo mi camino,
    absorto en el solitario crepúsculo campesino.
    Y pensaba: “¡Hermosa tarde, nota de la lira inmensa,
    toda desdén y armonía;
    hermosa tarde, tú curas la pobre melancolía
    de este rincón vanidoso, obscuro rincón que piensa!”
    b5551182547compartió una citael año pasado
    “En el corazón tenía
    la espina de una pasión;
    logré arrancármela un día:
    ya no siento el corazón.”
    Y todo el campo un momento
    se queda, mudo y sombrío,
    meditando. Suena el viento
    en los álamos del río.
    La tarde más se obscurece,
    y el camino, que serpea
    y débilmente blanquea,
    se enturbia y desaparece.
    Mi cantar vuelve a plañir:
    “Aguda espina dorada,
    ¡quién te pudiera sentir
    en el corazón clavada!”
    Verocompartió una citael año pasado
    Sed buenos y no más; sed lo que he sido

    entre vosotros: alma.

    Vivid; la vida sigue;

    los muertos mueren y las sombras pasan.

    Lleva quien deja y vive el que ha vivido.
    Verocompartió una citael año pasado
    Y cuando llegue el día del último vïaje,

    y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,

    me encontraréis a bordo ligero de equipaje,

    casi desnudo, como los hijos de la mar.
    Verocompartió una citael año pasado
    A distinguir me paro las voces de los ecos,

    y escucho solamente, entre las voces, una.

    ¿Soy clásico, o romántico? No sé. Dejar quisiera

    mi verso como deja el capitán su espada,

    famosa por la mano viril que la blandiera,

    no por el docto oficio del forjador preciada.

    Converso con el hombre que siempre va conmigo

    —quien habla solo, espera hablar a Dios un día;—

    mi soliloquio es plática con este buen amigo

    que me enseñó el secreto de la filantropía.
    Verocompartió una citael año pasado
    El pino es el mar y el cielo

    y la montaña: el planeta.

    La palmera es el desierto,

    el sol y la lejanía:

    la sed, una fuente fría

    soñada en el campo muerto.
    Verocompartió una citael año pasado
    Tan pobre me estoy quedando,

    que ya ni siquiera estoy

    conmigo, ni sé si voy

    conmigo a solas viajando.
    Verocompartió una citael año pasado
    Entre nubarrones blancos,

    oro y grana,

    la niebla de la mañana

    va huyendo por los barrancos.

    ¡Este insomne sueño mío!

    ¡Este frío

    de un amanecer en vela!...
    Verocompartió una citael año pasado
    Anoche soñé que oía

    a Dios gritándome: “¡Alerta!”

    Luego era Dios quien dormía,

    y yo gritaba: “¡Despierta!”
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