Libros
Antonio Ramos Revillas

Mil soles lejanos

  • Cecilia Yanez Ramirezcompartió una citahace 2 meses
    —Ni miles de soles lejanos disiparán la noche —le contesté.
  • Cecilia Yanez Ramirezcompartió una citahace 2 meses
    La noche es un panteón de soles y mundos helados que nunca visitaremos.
  • Cecilia Yanez Ramirezcompartió una citahace 2 meses
    ”Aquello habría permanecido igual hasta que un día algo se astilló, como la quebradura de algo nuevo, algo que ansiaba ser nombrado, visto: colándose de entre las grietas diminutas surgió una coloración; una hebra de un color que dio en llamarse café, tan distinto al negro de la Nada.
  • Cecilia Yanez Ramirezcompartió una citahace 2 meses
    La luna es la guardiana de la vida.”
  • Josi Menesescompartió una citahace 2 años
    Está bien —le dije para ganar tiempo. Ya sabía que iba a ceder. ¿Es más fácil ser amigo de los chicos que de las reglas de los adultos para protegerlos? ¿Qué pesa más?
  • Josi Menesescompartió una citahace 2 años
    El placer de cumplir las metas que uno quiere. Me acordé de las historias que había escrito en la preparatoria. ¿Qué hubiera ocurrido si ante las risas hubiera recibido complicidad, si ante la burla, cierto guiño de aprecio, si ante el desamor, un poco de amor?
  • Josi Menesescompartió una citahace 2 años
    Alguien sin un imaginario no puede sobrevivir.
  • Verónica Juárezcompartió una citahace 3 años
    sé muy bien cuál es la diferencia entre las buenas y las malas historias. Supongo que las buenas se cuentan solo porque al escritor le gustaría que los demás supieran sobre ciertos hombres o ciertas mujeres y las cosas que hacen. Y supongo que las malas son aquellas que pretenden ser tan buenas que terminan perdiéndose en esa intención.
  • Verónica Juárezcompartió una citahace 3 años
    La noche es un panteón de soles y mundos helados que nunca visitaremos.
  • Mariana Nomáscompartió una citahace 4 años
    Algo en el rostro de Ulises me recordó mi infancia, mis historias. Y me di cuenta que me había convertido en mi maestro de Español, en mis amigos que no entendían cuando les decía que yo quería ser escritor. Eso terminó por acelerarme el pulso. El placer de cumplir las metas que uno quiere. Me acordé de las historias que había escrito en la preparatoria. ¿Qué hubiera ocurrido si ante las risas hubiera recibido complicidad, si ante la burla, cierto guiño de aprecio, si ante el desamor, un poco de amor?
fb2epub
Arrastra y suelta tus archivos (no más de 5 por vez)