uso del enfoque o perspectiva de género nos permitirá:
•En primer lugar, entender de manera nueva los problemas viejos.
•Ubicar los problemas en esferas diferentes.
•Sacar del terreno biológico lo que determina la diferencia entre los sexos y colocarlo en el terreno simbólico, es decir, llorar, ser maternal, proveer, no son rasgos biológicos sino valores asignados (simbólicos) a los sexos.
•Delimitar con mayor precisión y claridad cómo la diferencia cobra dimensión de desigualdad, es decir, todos los hombres en conjunto son quienes ejercen el poder sobre las mujeres, como grupo social.6