Katie Lowe

Las furias

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    Livy Sánchez Armascompartió una citahace 2 años
    —Muy bien. —Annabel se detuvo y sopló suavemente en la taza antes de dar un sorbo y de mirarnos a todas—.
    alvarezmilena1996compartió una citahace 3 meses
    unas mujeres ríen en un frenesí delirante sobre una ciudad que asoma a lo lejos, mientras el diablo les roe las piernas con ojos desorbitados.
    —Las Pinturas negras de Goya. —Las palabras se me atravesaban en la lengua.
    alvarezmilena1996compartió una citahace 3 meses
    aprenderéis (y espero que sea más pronto que tarde) que, si merece la pena estar vivas, es por los momentos puntuales y únicos de iluminación.
    Dulce María De Gabrielcompartió una citahace 10 meses
    «¡Qué poderosa resulta una emoción intensa! A veces, una impresión llega a marcarse tan hondo que la gente puede morir de imaginación»
    andreacompartió una citael año pasado
    Lo cierto es que en cualquier parte iba a estar mejor que en esa ciudad en la que los tonos grises de las viejas casas, del cielo y del mar calaban en el corazón hasta volverlo irremediablemente negro.
    andreacompartió una citael año pasado
    Ella, su vida entera, estuvo marcada por un aspecto que llevaba a pensar que sabía más de lo que decía y que la convertía en una pequeña guardiana de secretos.
    andreacompartió una citael año pasado
    La lujuria, la envidia y la codicia nos aceleraron el pulso... y, por un tiempo, estuvimos verdadera y terriblemente vivas.
    mar herrera.compartió una citael año pasado
    Hay cosas que son increíbles, por mucho que sepas que son ciertas.
    mar herrera.compartió una citael año pasado
    —La verdad de la tragedia es esta: estamos condenadas a herir a quien amamos y nuestras faltas van desde un pensamiento fugaz hasta el más atroz de los crímenes.
    mar herrera.compartió una citael año pasado
    Y ante esa revelación (la de la ruina, la entropía y la decadencia sin fin), solo cabe preguntarse: ¿qué permanece?
    mar herrera.compartió una citael año pasado
    «No fuisteis hechos para vivir como bestias, sino para perseguir la virtud y el conocimiento»
    mar herrera.compartió una citael año pasado
    Para los griegos, era lo propio, como para prácticamente todas las culturas que precedieron a nuestra modernidad. No cercenaban su imaginación al hacerse adultos, sino que la hacían florecer, dejaban que alimentara una visión del mundo conformada por numerosas capas superpuestas, libre de los muros artificiales en los que ahora nos gusta encerrarnos.

    »Nos preguntamos por qué tenemos siempre la sensación de pérdida, la nostalgia y la ausencia de algo que no sabemos identificar. Nos preguntamos qué nos falta para ser felices, qué es lo que queremos o necesitamos.
    mar herrera.compartió una citael año pasado
    ¿cómo sabemos que la traición de una persona amada puede llevar a la muerte y al sufrimiento?
    mar herrera.compartió una citael año pasado
    Oí sonar un trueno y me alegró que hubiera tormenta, la lluvia empezó a azotar la ventana haciéndose eco de mi corazón cansado de tanto correr.
    mar herrera.compartió una citael año pasado
    Es un escenario, un estado de ánimo, que sigue fresco y vívido en mi memoria, reanimado por el sabor agridulce de la juventud, de la lila y la lavanda del aire.
    Alejandra Lópezcompartió una citael año pasado
    Nada, un momento de nada tras otro, una nada hueca de expectación hasta que de golpe estalló a mi alrededor una plenitud panorámica y magnífica, el aire se convirtió en jarabe y los demás, en vaporosos e irreales.
    Alejandra Lópezcompartió una citael año pasado
    Robin me dijo que cerrara los ojos y que me quedara quieta, así que no sé cuánto estuvo el hombre ahí parado, su olor se quedó todo el tiempo y no dejé de sentirme observada. Pero tenía su contacto, la confianza con la que me extendía el maquillaje sobre la cara y me cubría los párpados con sombra, la forma en que rio al decirme que juntara los labios, el calor de su aliento sobre la piel al acercarse a pintarme los labios... Y me dio igual quién estuviera mirando. «Qué más da».
    Alejandra Lópezcompartió una citael año pasado
    Mis facciones estaban remarcadas y más vivas, y por fin era la Emily Frost de las fotografías desvaídas que había pegadas en las farolas, con la marca del viento.
    Alejandra Lópezcompartió una citael año pasado
    Resultaba agresivo, incluso. El bloque de pisos para estudiantes, de hecho, me acompañó en la infancia como una presencia aislada pero omnipresente, el único edificio así de la ciudad: ancho y macizo, con dos mitades conectadas por pasarelas y una escalera que se perdía en el cielo
    Alejandra Lópezcompartió una citael año pasado
    Nunca había estado con un chico, ni siquiera me habían besado y, la verdad, tampoco estaba convencida de querer hacerlo. Recordé a los chicos gritones y desgarbados de mi antiguo instituto, sobando y metiendo mano a las chicas que se dejaban y los provocaban, para contarse luego con todo lujo de detalles quién le gustaba a quién y cómo follaba cada cual. Me resultaba un esfuerzo excesivo, aunque alguna vez le hubiera gustado a alguien (lo que, por supuesto, nunca fue el caso
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