El amor del revés, Martín Luisgé
Martín Luisgé

El amor del revés

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Nydia
Nydiacompartió una citahace 7 meses
Se pone nombre a la sexualidad, pero todo lo que ocurre tiene siempre su principio en los sentimientos.
Nydia
Nydiacompartió una citahace 7 meses
el pensamiento de los hombres varones ha sido forjado en muchos momentos de su vida con la sustancia del semen.
Parásitos
Parásitoscompartió una citahace 4 meses
Eduardo o como yo, vivieron su adolescencia encerrados en torres de marfil o en mazmorras aisladas. Cuando uno habla siempre consigo mismo, acaba confundiendo el eco de su voz con la voz de otros. Narciso –cuya homosexualidad no ha sido nunca suficientemente ponderada como metáfora de la soledad– creyó ver en el estanque el rostro de alguien que no era él. Pero era él.
Parásitos
Parásitoscompartió una citahace 4 meses
Yo, como casi todo el mundo, he pensado muchas veces en el suicidio durante algunas épocas de mi vida. No como problema filosófico, según la proposición de Albert Camus, sino como curación de la pena. Cuando el dolor se volvía gangrena, el pensamiento de la muerte lo aliviaba. Sin embargo, siempre se trataba de una fantasía frívola, de una idea maquinal que la conciencia ni siquiera tomaba en consideración. Pensaba en el suicidio para dar énfasis a mis sentimientos, para engrandecer mi heroísmo o para llamar la atención de los otros. Un gesto romántico que me volvía cautivador: un poeta que aspire a las glorias del Parnaso ha debido pasar antes por los trances más feroces.

Sólo una vez, a lo largo de toda mi vida, el suicidio fue una tentación verdadera. Sesenta secuencias: después de separarme de Arturo aquella noche, voy corriendo hasta el malecón para poder llorar a solas, sin que me vea nadie. Me subo a los grandes cubos de cemento sobre los que rompe el mar –que muchos años después pintó Agustín Ibarrola– y camino en equilibrio sobre ellos. No hay ninguna persona a la vista. Lloro a gritos porque el cuerpo necesita sacar de sí la piedra que tiene dentro. No hay histrionismo, sino fisiología. En ese momento se me ocurre pensar que me estoy muriendo o que tal vez ya esté muerto. Se me ocurre pensar que nunca dejaré de amar a Arturo y que, al mismo tiempo, jamás querré hacerlo. Se me ocurre pensar, en fin, que soy un individuo frágil y que tendré una vida llena de laceraciones: aire que parece plomo, piel que nadie toca, mercurio en las arterias y en las venas. El llanto no se acaba. Miro al mar, aunque ya no puedo ver el horizonte circular porque el cielo está negro. Me desabrocho la camisa, me la quito: arrojarme allí, golpearme contra alguna roca, morir ahogado. Un minuto, diez minutos, una hora: luego todo habrá acabado. Las laceraciones, la piedra, los ojos de mercurio.
Parásitos
Parásitoscompartió una citahace 4 meses
pero en el fondo de mi conciencia pervive sin duda algún rastro de aquellos años: los prejuicios, el sentimiento de inferioridad, el peso inofensivo del fracaso.
Parásitos
Parásitoscompartió una citahace 4 meses
¿De qué tamaño habían de ser el sufrimiento o el miedo para convertir tan rápidamente una cabeza en una testuz, un cerebro entrenado para el racionalismo en una masa de sesos descompuestos? ¿Cuál es la temperatura a la que hierven la ignorancia y la imbecilidad o a la que, en el rango contrario, se hielan las ideas lógicas?
Parásitos
Parásitoscompartió una citahace 4 meses
había comprendido luego vagamente que no todos los juramentos incumplidos son traiciones y que el tiempo de la juventud es demasiado corto para malgastarlo.
Parásitos
Parásitoscompartió una citahace 4 meses
«Estamos tan acostumbrados a disfrazarnos para los demás que al final nos disfrazamos para nosotros mismos.» Se llega a ser lo que durante mucho tiempo se finge ser. Las mentiras que se repiten sólo para que otros las escuchen acaban siendo creídas por la propia conciencia y empiezan a formar parte de nuestro temperamento o de nuestra biografía. Por eso no sé bien, desde hace mucho tiempo, quién soy realmente. O, mejor dicho, no sé quién habría llegado a ser si en todos aquellos años cardinales no hubiera tenido que mentir día tras día. Tengo la impresión de que sería más afable y compasivo. De que mi neurosis no tendría los rasgos patológicos y antisociales que a veces tiene. De que mis pulsiones sexuales estarían reglamentadas con más simetría. De que no habría llegado a escribir algunos libros dolorosos que he escrito ni a concebir algunas teorías poco piadosas que defiendo cuando me dan la ocasión de hacerlo. De que sería un hombre más insignificante y más feliz de lo que soy.
Nydia
Nydiacompartió una citahace 6 meses
«Nada de todo aquello se ha olvidado. La soledad, el miedo, la vergüenza, el fingimiento inútil. Quedan la melancolía y las chifladuras que crecieron a su sombra. Quedan los recelos y los desvaríos. El pánico de algunos ratos, de algunos sueños. Y queda el dolor pasado.»
Nydia
Nydiacompartió una citahace 6 meses
Todas las personas dichosas –como las familias– se parecen, pero las infelices lo son cada una a su manera
Nydia
Nydiacompartió una citahace 6 meses
no es necesario tener una pareja para ser feliz
Nydia
Nydiacompartió una citahace 6 meses
El enamoramiento siempre precede al amor. El enamoramiento es agudo, aéreo, jubiloso, ofuscante, fatigado, pero la mayoría de las veces se desvanece pronto sin dejar huella. Es parecido a una ilusión de prestidigitador o a la alucinación pasajera de una droga. El amor, en cambio, es grave, denso y perdurable. Está lleno de posos que se quedan en alguna parte del cerebro y que vuelven siempre a la memoria o al corazón.
Nydia
Nydiacompartió una citahace 6 meses
Estaba orgulloso de haber ido descubriendo, a contracorriente, que todo aquello de lo que habían querido apartarme era lo único por lo que merecía la pena luchar.
Nydia
Nydiacompartió una citahace 6 meses
la fuerza del amor que dos personas sienten no garantiza que ese amor perviva.
Nydia
Nydiacompartió una citahace 6 meses
ninguno de los dos habíamos aprendido a amar a alguien y estábamos ensayando por primera vez los hábitos que se necesitan para hacerlo.
Nydia
Nydiacompartió una citahace 6 meses
La risa que logra que desaparezca el cuerpo, que no haya manos ni intestinos ni ventrículos en el corazón.
Nydia
Nydiacompartió una citahace 6 meses
Cuando uno habla siempre consigo mismo, acaba confundiendo el eco de su voz con la voz de otros
Nydia
Nydiacompartió una citahace 6 meses
si en ese tiempo hubiera sido feliz, como quería, hoy estaría muerto. Y nunca tengo la certeza de qué prefiero.
Nydia
Nydiacompartió una citahace 6 meses
Aprendí a vivir contigo como se aprende a vivir con la muerte: su sombra nos oscurece, pero nunca nos detiene.
Nydia
Nydiacompartió una citahace 6 meses
Quien renuncia a alguien sólo porque nunca podrá tenerlo no está haciendo otra cosa que reconocer la debilidad y la flaqueza de sus propios sentimientos.
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