Margarita García Robayo

Lo que no aprendí

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    Angélica Hernández Moralescompartió una citahace 8 meses
    Y así, para escribir algo me sobraban excusas, pero lo que necesitaba decir era otra cosa.
    Angélica Hernández Moralescompartió una citahace 8 meses
    ¿Y de qué escribís?

    Alcé los hombros. Era increíble que la gente todavía preguntara esas cosas
    Angélica Hernández Moralescompartió una citahace 8 meses
    hay que decir lo que uno necesita decir cuando necesita decirlo y el resto es bullshit
    Angélica Hernández Moralescompartió una citahace 8 meses
    Bruno hablaba sin parar porque lo necesitaba; aunque nadie lo oyera, él necesitaba contarlo.
    Angélica Hernández Moralescompartió una citahace 8 meses
    Estar sola en una ciudad como Buenos Aires, donde la idea de familia iba de la mano del asado o los ravioles de domingos —o sea los lapsos de vida que verdaderamente importaban— me hacía una auténtica pobrecita.
    Angélica Hernández Moralescompartió una citahace 8 meses
    —Lo mejor que le puede pasar a un proyecto es ser siempre un proyecto.
    Ana Torrescompartió una citaanteayer
    Yo lloré, convencida de que perderlo era irremediable, de que ni los setenta y ocho años de su existencia podrían contra mi olvido.
    Ana Torrescompartió una citaanteayer
    Bruno no existe, me dije aquellas noches, mirándome a los ojos: Bruno soy yo.
    Ana Torrescompartió una citaanteayer
    Bruno hablaba sin parar porque lo necesitaba; aunque nadie lo oyera, él necesitaba contarlo.
    Ana Torrescompartió una citahace 3 días
    El 11 de julio de 1991, una semana después de que se lanzara la Constitución y de que el señor Ortega se matara, se produjo un eclipse solar total. Empezó en Hawái, siguió por México, bajó por América Central, pasó por Colombia y terminó en el Amazonas.
    Ana Torrescompartió una citahace 3 días
    El 11 de julio de 1991, una semana después de que se lanzara la Constitución y de que el señor Ortega se matara, se produjo un eclipse solar total. Empezó en Hawái, siguió por México, bajó por América Central, pasó por Colombia y terminó en el Amazonas.
    Ana Torrescompartió una citahace 3 días
    Júnior había venido a hablarme, pero le dije que me dolía la cabeza:
    —¿Quieres una pastilla?
    —Quiero una pizza.
    —Pero no hay.
    —Entonces vete.
    Ana Torrescompartió una citahace 3 días
    Y se ponía más fea de lo que era. A mí siempre me impresionó que Mery pudiera ser más fea de lo que era.
    Ana Torrescompartió una citahace 3 días
    De todas formas yo no tenía nada que hablar con ella. Con mi mamá no se podía hablar porque ella no oía más que lo primero que uno decía y después se dedicaba un rato largo a criticar.
    Ana Torrescompartió una citahace 3 días
    —Caty —me dijo—, lo que yo hago no tiene nada de brujería ni de esas cosas fantasiosas que supone la gente que no sabe lo que habla, como el Míster. Yo trabajo con la cabeza, que es más poderosa que cualquier menjurje.
    Ana Torrescompartió una citahace 3 días
    —Lo mejor que le puede pasar a un proyecto es ser siempre un proyecto.
    Ana Torrescompartió una citahace 3 días
    La felicidad siempre dura poco.
    El Míster dijo que sí y que lo mismo podía decirse del amor. Y de los proyectos políticos.
    —Todo eso se acaba cuando se concreta —dijo mi papá—. Un proyecto es perfecto cuando es una idea y nadie se monta encima de nadie porque todos creen que creen en lo mismo.
    Ana Torrescompartió una citahace 3 días
    —La felicidad siempre dura poco.
    El Míster dijo que sí y que lo mismo podía decirse del amor.
    Ana Torrescompartió una citahace 3 días
    Y no sé por qué se me ocurrió que cuando mi papá cerraba la puerta con llave y las mellas se miraban y se reían como idiotas, eso era lo que hacían: mi papá chupaba a mi mamá,
    Ana Torrescompartió una citahace 4 días
    Aníbal encendió su porro y se acostó de lado, apoyando el codo en la tierra y la cabeza en la mano
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