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Paul Strathern

Sartre en 90 minutos

    Maria Magdalenacompartió una citahace 2 meses
    Husserl trató de resolver esta dicotomía buscando el nivel fundamental subyacente bajo ambos puntos de vista. Solo analizando la experiencia inmediata que precede al pensamiento sistemático
    Maria Magdalenacompartió una citahace 2 meses
    El argumento empirista fue expuesto con el máximo vigor por el escocés del siglo xviii David Hume, quien sostenía que no podemos conocer nada con certeza, salvo lo que realmente experimentamos.
    Maria Magdalenacompartió una citahace 2 meses
    xvi René Descartes, que había basado su visión sistemática racional del mundo en la roca de certeza: «Cogito ergo sum» («Pienso, luego existo»).
    Maria Magdalenacompartió una citahace 2 meses
    concentrarnos en la singularidad de la experiencia y su naturaleza esencialmente individual, puesto que solo de este modo llegamos a experimentar nuestra absoluta libertad. Es verdad que, cuando experimentamos el «sentimiento de lo posible», nos sobrecoge una «sensación de terror» (o angustia), pero esta angustia es precisamente el reconocimiento de la libertad fundamental de escoger nuestra vida.
    Maria Magdalenacompartió una citahace 2 meses
    subjetividad era la verdad para él. (Y, así, se hacía subjetiva la verdad.) La filosofía no debería pretender explicar o iluminar la oscuridad del mundo, debería iluminar la existencia misma. Tendríamos que «aspirar a vivir la vida en la completa conciencia de sí misma».
    Luis Alberto Barqueracompartió una citahace 9 meses
    El existencialismo ateo, del cual yo soy un representante, sostiene que, si Dios no existe, hay al menos un ente cuya existencia viene antes que su esencia, esto es, un ente que existe antes de que ningún concepto de él pueda ser definido. Este ente es el hombre o, como lo llama Heidegger, la realidad humana […] El hombre, antes que todo, existe, se encuentra consigo mismo, surge en el mundo y se define a sí mismo después… El Hombre no es definible, porque comienza por no ser nada. Solo será algo después, y entonces será lo que haga de sí mismo.

    El existencialismo es un humanismo

    Ser en el mundo… el Otro… la Nada es la realidad humana, la negación radical por medio de la cual se revela el mundo… La realidad humana es lo que causa que esta nada sea, fuera del ser.

    El ser y la nada

    La conciencia es un completo vacío (porque el mundo todo está fuera de ella).
    Luis Alberto Barqueracompartió una citahace 9 meses
    El existencialismo es un humanismo

    Es inadmisible que un hombre juzgue al Hombre. El existencialismo prescinde de este tipo de juicio: un existencialista nunca pondrá al hombre como el fin, puesto que el hombre está todavía sin determinar.

    El existencialismo es un humanismo

    El existencialismo ateo, del cual yo soy un representante, sostiene que, si Dios no existe, hay al menos un ente cuya existencia viene antes que su esencia, esto es, un ente que existe antes de que ningún concepto de él pueda ser definido
    Luis Alberto Barqueracompartió una citahace 9 meses
    De los escritos de Sartre

    El hombre está condenado a ser libre.

    El existencialismo es un humanismo

    El mundo de las explicaciones y de las razones no es el de la existencia.

    La náusea

    Lo esencial es la contingencia. En otras palabras, por definición lógica, la existencia no es una necesidad. Existir significa solo estar ahí; lo que existe simplemente aparece y permite ser encontrado. Nunca se puede deducir.

    La náusea

    El primer efecto del existencialismo es que pone a cada hombre en posesión de sí mismo tal como es, y coloca sobre sus hombros toda la responsabilidad de su existencia.
    Luis Alberto Barqueracompartió una citahace 9 meses
    Puede que fueran pigmeos al lado de su sombra, pero París es también la ciudad de la moda y estos eran la última moda intelectual en la Orilla Izquierda, para los intelectuales «comprometidos» y para las clases parlanchinas de todo el mundo. Sartre era un sombrero viejo.

    Cuando de los sesenta se pasó a los setenta, Sartre pagó el precio de vivir una «vida química», el pacto fáustico que le había permitido trabajar más que los demás y vivir más intensamente que los demás. Atendido por De Beauvoir y por su séquito de jóvenes y fieles existencialistas (algunas de las cuales eran ya mujeres maduras), Sartre estaba cada vez más
    Luis Alberto Barqueracompartió una citahace 9 meses
    Estas víctimas son «los últimos representantes de una sensibilidad cristiana en un mundo en el que Dios ha muerto, pero donde ni la historia ni el amor pueden ocupar su puesto».

    En 1964 le fue concedido a Sartre el premio Nobel de Literatura, específicamente por la autobiografía de su infancia, Les mots (Las palabras), no por ninguno de sus escritos filosóficos o políticos. Rechazó el premió, como no podía ser de otra manera, diciendo: «El escritor debe negarse a dejarse transformar por las instituciones».
    Luis Alberto Barqueracompartió una citahace 9 meses
    En estas, el artista es mejor que el intelectual. El enemigo, sea asesino o torturador, aparece a menudo como un héroe trágico, atrapado en una situación de la que él cree que no hay escapatoria. Comprende lo que está haciendo, y es responsable de sus actos, pero no puede hacer otra cosa. En palabras de uno de los mejores críticos de Sartre, Philip Thody, esos enemigos «son víctimas de sus propios actos y crucificados por sus propias intenciones… reos ante el tribunal de la historia y sin otro verdugo que ellos mismos». Estas víctimas son «los últimos representantes de una sensibilidad cristiana
    Luis Alberto Barqueracompartió una citahace 9 meses
    «Creo que solo un punto de vista histórico puede explicar el hombre», sostenía ahora. Sus ideas se hacían eco del historicismo marxista, cuya crítica determinista del desarrollo de la civilización y análisis dialéctico del cambio histórico atraían su actitud intelectual. Era marxista, pero, inevitablemente, de su clase de marxismo. El marxismo clásico no había sabido adaptarse a las circunstancias particulares de la historia, ni de la geografía, ni de la economía ni de nada. Pero la principal crítica de Sartre al propio Marx puede ser profética.
    Luis Alberto Barqueracompartió una citahace 9 meses
    Visitó Rusia y la Europa comunista del Este, intentando pilotar sus ideas entre la roca del totalitarismo y el bastión de la libertad existencial. Sus declaraciones eran usadas, y a veces mal usadas, para sus propios fines por las autoridades interesadas y por los «movimientos de liberación». Como siempre, la lectura que hacía Sartre de la situación política guardaba escasa relación con la realidad. Las ideas seguían siendo su fuerte. En verdad era esta una existencia fútil en un mundo absurdo.
    Luis Alberto Barqueracompartió una citahace 9 meses
    Los movimientos radicales de todo el mundo recibieron impulso con sus escritos. Hacía pronunciamientos revolucionarios sobre los asuntos importantes de cada día. En América del Sur, en el África emergente del dominio colonial, hasta en la China maoísta, los libros de Sartre se leían y sus ideas eran debatidas por los intelectuales.
    Luis Alberto Barqueracompartió una citahace 9 meses
    En L’existentialisme est un humanisme Sartre expresa este humanismo como sigue: «El hombre está siempre fuera de sí mismo: solo proyectándose y perdiéndose puede hacerse existir. Por otra parte, al perseguir fines transcendentes, puede él mismo existir. Así, el hombre se sobrepasa a sí mismo y puede captar los objetos solo en relación con este sobrepasarse a sí mismo: él es el corazón y el centro de su autotranscendencia». En otras palabras, el hombre crea sus propios ideales transcendentes, que transcienden el mundo (el ser) pero que son el centro de su propia transcendencia (la nada). «No hay más universo que el universo humano, el universo de la subjetividad humana.»
    Luis Alberto Barqueracompartió una citahace 9 meses
    En L’existentialisme est un humanisme Sartre expresa este humanismo como sigue: «El hombre está siempre fuera de sí mismo: solo proyectándose y perdiéndose puede hacerse existir. Por otra parte, al perseguir fines transcendentes, puede
    Luis Alberto Barqueracompartió una citahace 9 meses
    Reconoce la existencia de otros (no solo del Otro) y acepta que los otros desempeñan un papel importante en mi situación. «Al elegir por sí mismo, un hombre elige por todos los hombres. Pues, en efecto, de todos los actos que un hombre hace para crearse a sí mismo como quiere ser, no hay ninguno que no obedezca, al mismo tiempo, a una imagen de lo que él cree que debe ser.»

    «No quieras para los otros lo que no quieras para ti», «Paz en la tierra a los hombres de buena voluntad» son sentimientos que ocupan un lugar central en la moralidad de la civilización occidental. Recibieron su apoyo filosófico más sólido con el imperativo categórico de Kant, sobre el que este basó todo su sistema moral: «Obra solo de acuerdo con la máxima por la cual puedas al mismo tiempo querer que se convierta en ley universal».
    Luis Alberto Barqueracompartió una citahace 9 meses
    En L’exis­ten­tia­lis­me est un humanisme, la comprensión de Sartre de la libertad individual toma un aspecto social; esta libertad implicaba ahora una responsabilidad social. Antes, había sostenido que con cada elección que hacemos no solo nos creamos a nosotros mismos, sino que implicamos toda una moral. De aquí a la responsabilidad social no hay más que un paso; pero un gran paso.
    Luis Alberto Barqueracompartió una citahace 9 meses
    Después de la pasión inútil de El ser y la nada y de las primeras excursiones del psicoanálisis existencialista, el existencialismo floreció como humanismo.

    L’existentialisme est un humanisme es la exposición más clara del existencialismo hecha por Sartre; en pocos años, este libro de 30 páginas fue traducido a todas las lenguas importantes. Contiene los acostumbrados lemas condensados de desafío casi nihilista: «Estamos solos, sin excusas. Es esto lo que quiero decir cuando digo que el hombre está condenado a ser libre». Antes, le había parecido que esta libertad era gratuita; en realidad, alentaba ese concepto tan típicamente francés del acte gratuit: una acción impulsiva, espontánea, que no toma en cuenta las consecuencias. Por suerte, esta amenaza autoindulgente aparecía más en la literatura que en la vida (por ejemplo, en el personaje de Los monederos falsos de Gide, que de pronto empuja un pasajero a caer de un tren en marcha). Ese tipo de actos, y la libertad existencial gratuita que exhibían, eran vistos como asociales; indicaban que el auténtico individuo existía fuera de la sociedad, más allá de su moral.
    Luis Alberto Barqueracompartió una citahace 9 meses
    Después de la pasión inútil de El ser y la nada y de las primeras excursiones del psicoanálisis existencialista, el existencialismo floreció como humanismo.

    L’existentialisme est un humanisme es la exposición más clara del existencialismo hecha por Sartre; en pocos años, este libro de 30 páginas fue traducido a todas las lenguas importantes. Contiene los acostumbrados lemas condensados de desafío casi nihilista: «Estamos solos, sin excusas.
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