El agua cae lóbregamente desde las profundidades de la tiniebla imperante ahí arriba; no tiene pinta de escampar.
Isabel Ruiz Canocompartió una citahace 9 meses
Es un sonido único y continuo, compuesto de múltiples resonancias, como un pastel de arroz especialmente viscoso que se te pegara al cuchillo
Isabel Ruiz Canocompartió una citahace 9 meses
Lo que está claro es que, si uno lleva habitando este plano mortal veintiséis años, está más que cualificado para postularse a candidato a una muerte súbita, y eso aunque creas estar sano.
Isabel Ruiz Canocompartió una citahace 10 meses
Estaba convencido de que, tras la Restauración Meiji, los fantasmas habían pasado, de una vez por todas, a la historia, junto a la picaresca de los palanquines, sin embargo, escuchando a mi amigo hablar con el rostro mudado,
Isabel Ruiz Canocompartió una citael año pasado
En este relato, ese monje agorero, esa sirvienta que escucha aullidos, ese miedo ancestral, son de alguna manera el fantasma del viejo Japón. Y el protagonista, como suele suceder en las obras de Sōseki, sufre en carne propia las secuelas de la masiva convulsión cultural.
Isabel Ruiz Canocompartió una citael año pasado
Así expuso este momento bisagra cuando era estudiante: «A menos que desechemos totalmente todo lo viejo y adoptemos lo nuevo, será difícil que alcancemos la igualdad con los países de Occidente. Aunque hacerlo así va a debilitar el espíritu vital que hemos heredado de nuestros antepasados y nos puede dejar inválidos».
Isabel Ruiz Canocompartió una citael año pasado
un fantasma de despedida: aparece antes de su muerte para decir adiós; el que lo ve reconoce al ser amado, aunque es imposible que esté presente de carne y hueso