Clive Staples Lewis

El principe Caspian

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    Angel santiagocompartió una citael año pasado
    Pero las cosas nunca suceden del mismo modo dos veces.
    Angel santiagocompartió una citael año pasado
    Quiero decir que no era un lugar agradable para quien lleva prisa
    Andrea Ortizcompartió una citael año pasado
    Pero se trataba de uno de los lugares mágicos de aquel mundo, uno de los resquicios o abismos entre mundos que existían en épocas pasadas, pero que se han vuelto muy escasos. Aquél era uno de los últimos: no digo el último.
    Andrea Ortizcompartió una citael año pasado
    permitid que os recuerde que a nosotros los ratones se nos ha concedido una talla muy pequeña, y que si no protegiéramos nuestra dignidad, algunos, que calculan la valía por centímetros, se podrían permitir chanzas impropias a nuestra costa. Por ese motivo me he esforzado por dejar bien claro que nadie que no desee sentir mi espada pegada a su corazón debe hablar en mi presencia de trampas, queso tostado o velas: no, señor … ¡ni el más tonto de toda Narnia!
    Andrea Ortizcompartió una citael año pasado
    En un principio pareció una neblina negra que se arrastrara por el suelo, luego fue como las tempestuosas olas de un mar negro alzándose más y más a medida que se acercaban, y después, por fin, lo que era en realidad: bosques en movimiento.
    Andrea Ortizcompartió una citael año pasado
    Hasta aquel momento los niños únicamente habían pensado en el modo de llegar hasta Caspian; ahora se preguntaban qué harían cuando lo encontraran y cómo un puñado de enanos y criaturas de los bosques podrían derrotar a un ejército de humanos adultos
    Andrea Ortizcompartió una citael año pasado
    A pesar de que no soplaba ni una ráfaga de aire todos se agitaron a su alrededor y el susurro de las hojas sonó casi igual que las palabras.
    Andrea Ortizcompartió una citael año pasado
    Pero cuando volvió a mirar no era más que un árbol, aunque seguía moviéndose. Era imposible distinguir si tenía pies o raíces, claro, porque cuando los árboles se mueven no andan por la superficie de la tierra, sino que vadean por ella como hacemos nosotros en el agua.
    Andrea Ortizcompartió una citael año pasado
    Desde que llegaron los humanos al país, talando árboles y contaminando arroyos, las dríadas y náyades se han sumido en un sueño profundo.
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