bookmate game
Milan Kundera

El Libro De Los Amores Ridículos

Avisarme cuando se agregue el libro
Para leer este libro carga un archivo EPUB o FB2 en Bookmate. ¿Cómo puedo cargar un libro?
  • FRIDA RIFAcompartió una citahace 7 años
    ¡Con qué ligereza y con qué defectuosos materiales edifica el hombre sus excusas! N
  • Michelle Marionicompartió una citahace 8 años
    El hombre atraviesa el presente con los ojos vendados. Sólo puede intuir y adivinar lo que de verdad está viviendo. Y después, cuando le quitan la venda de los ojos, puede mirar al pasado y comprobar qué es lo que ha vivido y cuál era su sentido.
  • Ahora todo en dedanscompartió una citahace 9 años
    Como le parezca. Pero verá usted que, o las personas no son personas, o usted no sabía cómo eran las personas.
  • Rachid Ghanemcompartió una citahace 9 años
    Estimados colegas, la mayor desgracia posible es un matrimonio feliz: no le queda a uno la menor esperanza de divorciarse
  • Rachid Ghanemcompartió una citahace 9 años
    ¡Con qué ligereza y con qué defectuosos materiales edifica el hombre sus excusas!
  • Elii Cortéscompartió una citahace 4 meses
    el pasado de cualquiera de nosotros puede ser perfectamente adaptado lo mismo como biografía de un hombre de Estado, amado por todos, que como biografía de un criminal.
  • Elii Cortéscompartió una citahace 4 meses
    el pasado de cualquiera de nosotros puede ser perfectamente adaptado lo mismo como biografía de un hombre de Estado, amado por todos, que como biografía de un criminal.
  • Elii Cortéscompartió una citahace 6 meses
    en casa, cuando el reloj se acercaba a la medianoche y el nivel del líquido en la botella se aproximaba al fondo
  • Jośe Carrasco Amadorcompartió una citahace 10 meses
    El hombre atraviesa el presente con los ojos vendados. Sólo puede intuir y adivinar lo que de verdad está viviendo. Y después, cuando le quitan la venda de los ojos, puede mirar al pasado y comprobar qué es lo que ha vivido y cuál era su sentido
  • Andrea Sánchezcompartió una citahace 2 años
    Así fue cómo, cuando el hombrecillo llegó por fin al rincón del taller en donde Klara se inclinaba nerviosa sobre una falda a medio coser, vestida con su bata marrón de trabajo, no la reconoció. No la reconoció porque jamás la había visto.
fb2epub
Arrastra y suelta tus archivos (no más de 5 por vez)