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Libros
Laura Ortiz Gómez

Sofoco

Sofoco son nueve relatos redondos que nos muestran una mirada original hacia la naturaleza, la memoria y la violencia, dentro del permanente conflicto armado colombiano. Con una voz de gran potencia narrativa, nos sumerge en los sueños, esperanzas y miedos de unos personajes que cobran vida a cada página y que han llevado a su autora, Laura Ortiz Gómez, a ser la brillante ganadora del Premio Nacional de Narrativa Elisa Mújica.
109 páginas impresas
Propietario de los derechos de autor
Bookwire
Publicación original
2021
Año de publicación
2021
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👍👎

Opiniones

  • Alejandra Arévalocompartió su opiniónel año pasado
    👍Me gustó
    🔮Profundo
    💡He aprendido mucho
    🎯Justo en el blanco
    🚀Adictivo
    💧Prepárate para llorar

    Librazo

  • Alicia M. Marescompartió su opiniónhace 5 meses
    👍Me gustó

    En la contraportada, Margarita García Robayo dice: “Antes de leer Sofoco, estaba convencida de que contar la violencia desde el lugar de las víctimas te dejaba atollado en un barrial de frivolidad cercano a la grotesca. No existen los dedos que puedan contar esto de manera bella y digna al mismo tiempo, me decía. Pues sí existen: los dedos de Laura Ortiz Gómez.”
    Yo también soy muy incrédula respecto a las narrativas que abordan la violencia: me parece que la han manoseado hasta infectarla, al punto de no saber de qué más escribir porque nada más puede impactar tanto como esta. En ese sentido, siento muy hermanada la literatura mexicana con la colombiana.

    Sin embargo, me llevé una sorpresa más que grata con los cuentos de Ortiz Gómez. Ora tiernos y humorísticos, como en ‘Mingus el ardiente’, ora oníricos, rurales y exploradores del lenguaje como en ‘Esperar el alud’, ora cazadores de una infancia distante como en ‘El último pibe Valderrama’, y claro, elocuentes, no encuentro otra palabra para describir estos relatos excepto deliciosos.
    Como pan caliente, como migajón que pellizcas del centro del bolillo y te lo metes a la boca con delectación.

    Por supuesto, muchos tienen como trasfondo la guerrilla colombiana, tal como en ‘Tigre americano: panthera onca’, ‘Un toro bien bonito’ y ’Aíta la muerte’ donde la violencia se lee entre líneas y se vuelve sombra pesada, una catástrofe de la naturaleza, un asesinato sin sentido.
    Las reflexiones sobre la guerrilla y sus repercusiones es muy lírica, pero esto no decrece su gravedad:

    “Te sorprende que los paramilitares se tomen siempre el nombre de aves; los pájaros, el cóndor y las águilas negras. Tanto es el deseo que tienen los animales rastreros de volar. Te preocupa que el cóndor te haya visitado como un augurio de viejos adversarios. Tanta gente que te quiso matar y no pudo. Eso debe generar una turbulencia en el tejido de tu vida, una soga que tira para atrás. Rectificas el pensamiento; recordar viejas batallas atrae viejos abismos.”

    En cuanto a ‘Parto de vaca’, lo creo el cuento de mayor sonoridad y fuerza del volumen, pues explora los despojos de la guerrilla quince años después de concluir, y las pérdidas que dejó sembradas en una familia, en busca de sus muertos y en busca vana de justicia. Más allá de la tragedia y la orfandad, es un relato que dignifica a las víctimas, que no las describe desde un lugar de superioridad.
    Por cierto: me encanta la manera en que la autora utiliza a los animales en sus cuentos, como reflejos metafóricos, estratagemas de libertad, obsequios a los difuntos, premoniciones del desastre. Los aparta y mantiene su enigma, mas los sabe emplear a fin de aumentar el simbolismo de su narrativa:

    “Empujado por la lengua de su madre el ternero se para, y pararse es ya estar solo. Todo en esta escena tiene quince años y el infinito. Es tan viejo nacer en el mundo. Tan viejo y tan brutal.”

    En ocasiones, la prosa es altamente poética e inventiva, por lo que la lectura se vuelve un acto de desmenuzar y degustar, mientras que en otras ocasiones, el cuento avanza rápido debido a un ritmo musical y caribeño, amigable en su accesibilidad, y acabas antes de saberlo.
    Esto es evidente en ‘El corazón del señorito’, en el tragicómico ‘La cajita de Avon’ o el relato más musical de todos, ‘Mingus el ardiente’. Este es, simultáneamente, el relato más romántico y simpático de todos; un buen resumen del ritmo narrativo ameno y sofisticado, que caracteriza a la autora.

    Como siempre, resalto las atmósferas, que realmente te hacen sentir el aire denso y vibrátil del calor colombiano:
    “Treinta y dos grados centígrados, con sensación térmica de treinta y seis. Al mediodía no corre viento, ni niños, ni aves. El pueblo flota en una sopa espesa. Una sopa iridiscente parecida a la muerte. Los tejados de zinc al rojo vivo espantan hasta las lagartijas.”

    No esperaba encontrar uno de mis libros favoritos del año en Sofoco, que compré espontáneamente y en una visita a una librería lejos de casa. Sin embargo, qué alegrías imprevistas de la vida, ¿a que no?

  • Gabriela Torocompartió su opiniónel año pasado
    👍Me gustó
    🔮Profundo
    🚀Adictivo

    Tremendos cuentos. Laura ortiz Gómez tiene una escritura sensible, detallista, observa el movimiento y los ánimos de la gente y de sus espacios. Y tiene un humor que pfff. El tratamiento que da a los temas más difíciles, relacionados con el conflicto armado interno, es de una sutileza que dice mucho de cómo se sienta a trabajar el lenguaje (el de sus personajes y de ella como autora). Estoy feliz por ya no perderme más estos cuentos.
    Quedé fascinada por: Tigre americano: panthera onca, La cajita de Avon, Un toro bien bonito, Parto de vaca y Esperar el alud.

Citas

  • Malena Tejedacompartió una citahace 6 meses
    Todos quieren amor, pero nadie quiere lavar los platos.
  • Gabriela Torocompartió una citael año pasado
    —Todos quieren amor, pero nadie quiere lavar los platos.
  • Zalvecompartió una citael año pasado
    En la guerrilla te decían: Esto es una guerra de baja intensidad, como si las balas fueran de menor tamaño y no mataran

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