Cuando establecemos mecanismos para decidir la naturaleza de una verdad, es decir, garantizarle veracidad, aceptar un proceso de verificación, estamos enunciando un sistema de veridicción, o régimen de veridicción, como lo llamaría Michel Foucault, es decir, estamos enunciando los modos en los que se vuelve verdad algo. Para Foucault ([1978-1979] 2004:53), no es tan importante enunciar qué es verdad o qué es falso, sino cuáles son los mecanismos en los que algo se establece como verdad: el discurso de veridicción es “el conjunto de reglas que permiten, con respecto a un discurso dado, establecer cuáles son los enunciados que podrán caracterizarse en él como verdaderos o falsos”.