Paul Watzlawick

El arte de amargarse la vida

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    Andrés Rosascompartió una citahace 2 años
    fiel a ti mismo

    Esta regla de oro procede de Polonio,
    Luis Romerocompartió una citahace 4 días
    Un hombre quiere colgar un cuadro. Tiene clavos, pero le falta el martillo. El vecino tiene uno. Así que nuestro hombre decide pedir al vecino que le preste el martillo. Pero le asalta una duda: «¿Y si no quiere prestármelo? Ahora recuerdo que ayer me saludó distraído. Quizás tenía prisa. Pero quizás la prisa no era más que un pretexto, y el hombre tiene algo contra mí. ¿Qué puede ser? Yo no le he hecho nada; se le habrá metido algo en la cabeza. Si alguien me pidiese prestada una herramienta, yo se la dejaría enseguida. ¿Por qué no ha de hacerlo también él? ¿Cómo puede uno negarse a hacer un favor tan sencillo? Tipos como este le amargan a uno la vida. Y luego todavía se imagina que dependo de él. Solo porque tiene un martillo. Esto ya es el colmo». Así que nuestro hombre sale precipitadamente a la casa del vecino, toca el timbre, se abre la puerta y, antes de que el vecino diga una palabra, le grita furioso: «¡Quédese con su martillo, gilipollas!».
    Hectorcompartió una citael mes pasado
    No me aprecio a mí mismo.

    No puedo apreciar a nadie que me aprecie.

    Solo puedo apreciar al que no me aprecia.

    Aprecio a Jack,

    porque no me aprecia.

    Desprecio a Tom

    porque no me desprecia.

    Solo una persona despreciable

    puede apreciar a alguien

    tan despreciable como yo.

    No puedo querer a nadie

    a quien yo desprecie.

    Como quiero a Jack

    no puedo creer que él me quiera.

    ¿Cómo puede demostrármelo?
    Hectorcompartió una citael mes pasado
    Desde hace poco tiempo, no sé por qué causa, he perdido mi alegría: he abandonado mis habituales distracciones; y, la verdad, me encuentro tan abatido, que esta hermosa tierra me parece estéril calvario: esta magnífica bóveda, esta atmósfera, sí, este espléndido firmamento que nos cubre, ese majestuoso techo tachonado de áureo fuego, es para mí solo un conjunto de inmundos y pestilentes vapores. ¡Obra cuán maravillosa es el hombre! ¡Cuán noble su razón! ¡Cuán infinitas sus facultades! Sus formas y movimientos ¡cuán expresivos y admirables! ¡Sus actos como los de los ángeles! Su inteligencia ¡cuán parecida a la de un dios! ¡La gloria del mundo! ¡El modelo de los seres! Y sin embargo ¿qué es para mí esta quintaesencia del polvo? No me agrada el hombre [21].
    jimena astridcompartió una citahace 2 meses
    El norteamericano, decía ella, tiende a fingir dolor de cabeza para disculparse de una obligación social molesta sin llamar la atención; el ruso, en cambio, necesita tener realmente dolor de cabeza.
    jimena astridcompartió una citahace 2 meses
    le permite permanecer inaccesible e indignado en su torre de marfil, complaciéndose con las heridas del pasado, evitando de este modo que puedan curar
    jimena astridcompartió una citahace 2 meses
    The Fatal Glass of Beer
    jimena astridcompartió una citahace 2 meses
    Escapa, por tu vida. No mires atrás, ni te detengas en toda la llanura
    jimena astridcompartió una citahace 2 meses
    Ducunt fata volentem, nolentem trahunt (El destino conduce al dócil, arrastra al desazonado)
    jimena astridcompartió una citahace 2 meses
    que uno mismo pueda generarse la desdicha en su propia cabeza
    jimena astridcompartió una citahace 2 meses
    que ha hecho posible que centenares de miles de hombres arrastren verdaderamente una vida vacía»
    jimena astridcompartió una citahace 2 meses
    qué seríamos o dónde estaríamos sin nuestro infortunio? Lo necesitamos a rabiar, en el sentido más propio de esta palabra
    jimena astridcompartió una citahace 2 meses
    nada es más difícil de soportar que la continuidad de los días felices
    Jaquelinne Rchcompartió una citahace 3 meses
    abía depositado su cariño en un indigno y, otra vez, se ha abusado de su bondad.
    José Luis Silva Estradacompartió una citahace 3 meses
    Las puertas de acceso a la vida desdichada tienen indicaciones áureas. Han sido formuladas por el sentido común, por el alma del pueblo y por el instinto más profundo. Pero, a fin de cuentas, no importa el nombre que demos a esa habilidad, pues se trata de la convicción de que la única opinión correcta es la propia. Cuando se llega a esa convicción, enseguida se comprueba que el mundo va de mal en peor.
    José Luis Silva Estradacompartió una citahace 3 meses
    El Estado necesita que el desamparo y la desdicha de la población aumenten constantemente, y esta tarea no puede confiarse a la buena intención de ciudadanos aficionados. Como en todos los sectores de la vida moderna, también aquí se precisa una dirección pública. Llevar una vida amargada lo puede hacer cualquiera, pero amargarse la vida a propósito es un arte que se aprende, y no basta con experimentar un par de contratiempos.
    Hectorcompartió una citahace 6 meses
    Llevar una vida amargada lo puede hacer cualquiera, pero amargarse la vida a propósito es un arte que se aprende, y no basta con experimentar un par de contratiempos.
    Hectorcompartió una citahace 6 meses
    nada es más difícil de soportar que la continuidad de los días felices.
    Mónica Oviedocompartió una citahace 6 meses
    es tan grave que la insinuación de que deberíamos poner remedio a la situación supone una ofensa
    Mónica Oviedocompartió una citahace 6 meses
    pues se trata de la convicción de que la única opinión correcta es la propia
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