Libros
Ito Ogawa

La papelería Tsubaki

  • Renato Blaz Ruizcompartió una citahace 3 meses
    Contemplo el paisaje más bello que puedas llegar a imaginar, y en él siempre estás tú. Se acabaron los días de equilibrista, amor mío. Cuando vuelva a verte, caminaremos cogidos de la mano por toda la eternidad. Estoy deseando volver a ver tu sonrisa.
  • Renato Blaz Ruizcompartió una citahace 3 meses
    La vida nunca marcha como una espera. Pasa demasiado rápido, se apaga como la luz de una vela, y a mí no me ha dado tiempo a aprovecharla como debía. Disfruta cuanto puedas de tus días en este mundo
  • Renato Blaz Ruizcompartió una citahace 3 meses
    Era posible que, para ese hombre, su amada esposa no solo fuera la compañera con la que había elegido compartir la vida, sino también una muchacha a la que debía proteger. Cada palabra que le dedicaba era como una amorosa gota de rocío que había preservado su frescura a pesar de los años.
  • Renato Blaz Ruizcompartió una citahace 3 meses
    Casi todo el mundo encuentra cierto atractivo en los caracteres bien estructurados y que recuerdan a la tipografía impresa. Ahora bien, los textos escritos a mano por un ser vivo poseen algo que va mucho más allá de la belleza estética.
  • Renato Blaz Ruizcompartió una citahace 3 meses
    Desde mi punto de vista, aquellos eran los primeros actos de resistencia que llevaba a cabo, una justa reivindicación por la vida que me había tocado vivir.
  • Karen Karakecompartió una citael año pasado
    obstante, antes de envolver la carta con el inmenso trozo de papel blanco, me había asegurado de introducir una estrellita que ha
  • Karen Karakecompartió una citael año pasado
    último lugar, escribí la información de la destinataria y tras su nombre añadí un tratamiento antiguo —en completo desuso— que significa «junto a usted». Dado que la persona que iba a recibir la carta era una experta en las artes tradicionales, no me parecía un grado de formalismo excesivo. Solo me faltaba añadir el remite y pegar el sello para dejar listo el encargo. La abuela decía que los sellos que acompañan a las malas noticias debían humedecerse con lágrimas de tristeza; y con lágrimas de alegría, los que acompañaban a las buenas nuevas. Yo no había llegado a tal grado de perfeccionismo, así que lo pegué con la gota de agua que en esos momentos pendía del grifo del fregadero
  • Karen Karakecompartió una citael año pasado
    De camino al Bergfeld, hicimos una breve parada en el santuario de Kamakura-gū para rendir culto a las piedras de la buena suerte: con todos los años que había vivido en ese barrio, ¡no se me había ocurrido hacerlo nunca! El ritual consistía en exhalar con fuerza sobre un pequeño recipiente de arcilla para depositar allí todas tus malas energías y, a continuación, lanzarlo con fuerza contra las piedras para que se hiciera añicos. Los cuatro seguimos paso a paso la ceremonia, serios y concentrados, pero fue la señora Barbara quien logró extraer el sonido más bello de su vasito quebrado.
    —Después de esto, ¡no volveré a tener mala suerte en años! —exclamó, contentísima, mientras levantaba el puño en señal de victoria.
  • Susana Larioscompartió una citahace 2 años
    Los textos se escriben con todo el cuerpo, Hatoko».
  • Susana Larioscompartió una citahace 2 años
    A la hora de la verdad, si te dejas arrastrar por todas estas convenciones, corres el riesgo de que la carta quede artificiosa, grandilocuente y torpe. En realidad, el arte de escribir no se diferencia tanto del trato cara a cara: la clave está en respetar al interlocutor, comportarse con amabilidad y guardar las formas para evitar malentendidos. Como en casi cualquier ámbito, no hay fórmulas mágicas ni verdades absolutas.
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